
El misterioso caso de Styles, de Agatha Christie
El misterioso caso de Styles, de Agatha Christie
Sinopsis
La millonaria Emily Inglethorp amanece muerta en su habitación sin indicio alguno de violencia. Aunque la policía descarta que se trate de un asesinato, demasiadas rivalidades en la vieja mansión propiedad de la fallecida hacen pensar en un posible caso de envenenamiento que podría haber pasado desapercibido. Cuando el detective Hércules Poirot llega para encargarse de la investigación, se encuentra frente a frente con la avaricia, los celos, las tensiones y la ambición de una familia que aspira a heredar una fortuna en dinero y propiedades. Un marido infiel, su jovencísima amante, unos hijastros envidiosos, un extraño toxicólogo alemán…? Todos parecen sospechosos de haber acabado con la vida de Emily, aunque sólo uno de ellos puede ser el asesino. Poirot deberá emplearse a fondo y usar todas sus armas para llegar al fondo de su primer caso literario.
La autora
Reseña
La única forma que tengo de comparar este libro, tanto para asignarle una puntuación como para decidir cuánto me ha gustado, aparte de lógicamente el resto de novela policíaca y de intriga que he leído, es compararla con el único libro que hasta este momento había leído de la autora: Diez negritos (1939). Y quizá esta última no sea la comparación más objetiva que se pueda hacer, porque casi cualquier libro que compare a Diez negritos muy probablemente saldrá perdiendo.
Éste es el primer libro que escribió Agatha Christie; también es el primero en el que aparece su personaje estrella: Hércules Poirot. No voy a negar lo evidente: entre el año 1920, año de publicación de este libro, y 1939, año en que se publicó Diez negritos, van 19 años en los que Christie tuvo tiempo más que suficiente para trazar su rumbo, crear sus bases, ampliar sus recursos, fertilizar su creatividad y, en definitiva, coger soltura y crear las tablas suficientes como para poder escribir la maravilla que es Diez negritos y que, aunque éste no es un mal libro, y repito para hacer hincapié: El misterioso caso de Styles no es un mal libro, es de recibo decir que está a años luz de Diez negritos.
Al principio del libro se puede encontrar una dramatis personae que sirve como ayuda para que, aunque no son demasiados personajes, el lector tenga una guía para no perderse y tener identificado en cada momento quién es cada uno de ellos y sus parentescos entre sí.
Para quien no tenga ni idea de cómo es el tipo de detective que se nos presenta en este primer libro de la larga serie: es la típica trama detectivesca en la que en la mayor parte de la historia se recaban pruebas, se interrogan a sospechosos, se valoran las posibilidades, se especula sobre qué pudo ocurrir, se intenta sonsacar información de unos, confundir a otros… Y no es hasta pasados los tres cuartos de la historia cuando se encuentra la pista definitiva que consigue resolver el caso y a modo de exposición final para que el lector ate cabos el detective cuenta a los personajes presentes de la historia punto por punto qué sucedió y qué pistas siguió para resolver el misterio.
Es un buen libro, Poirot es un personaje con el que puedes esperar grandes ratos de entretenimiento, por como es, por la forma tan característica que tiene para relacionarse con el resto… La narrativa de Christie es muy buena, está muy bien escrito, maneja bien los tempos, da la información justa y a cuentagotas para que el lector no pueda averiguar demasiado en cada capítulo ni se quede con la sensación de que no están contándole nada nuevo, etc. En resumen: un libro entretenido, con un misterio que se resuelve de forma curiosa e inesperada (creo que esto va a ser tónica habitual de Christie, pese a la poca experiencia que todavía tengo con ella), en un espacio reducido donde todos sospechan de todos (igual que el lector), con una familia repleta de gente que tiene algo que sacar si la víctima muere…
Ahora bien: ¿qué diferencia este libro de otra historia detectivesca más? Pues de ahí viene mi baja puntuación: no sabría decir nada salvo la personalidad que Christie deja impregnada en el personaje de Hércules Poirot, en forma de aperitivo para abrir boca a lo que está por venir en sucesivos libros. Está bien para conocer el inicio de la autora y su infalible detective, pero tampoco considero que sea como para tirar cohetes.
Características
La historia comienza con una narración en primera persona en la que Hastings, el narrador de esta historia, cuenta en el presente y en primera persona que va a narrar lo que sucedió en «El caso de Styles»; a partir de ese momento el narrador hace una retrospección al momento en el que sucedieron los hechos, dando paso a una historia lineal narrada en primera persona en el pasado. El escenario en el que discurre la mayoría de la historia es la residencia de campo Styles Court, en Essex, Inglaterra. La caracterización de los personajes es indirecta, pues la mayoría de lo que podemos saber sobre ellos es debido a las investigaciones realizadas por Hércules Poirot y las conversaciones que éste mantiene con Hastings. La historia se divide en trece capítulos y todos ellos cuentan con una longitud moderada, lo cual consigue que un libro que es corto de por sí todavía se agilice más en su lectura.
Personajes
El primer personaje al que quiero hacer mención es a Hastings: coprotagonista y narrador de la historia. Se presenta a este personaje como un militar al que le han concedido un mes de permiso, y sin saber qué hacer ni adónde ir, pues no tiene parientes próximos, se encuentra con John Cavendish, un viejo amigo que al contarle la historia le invita a Styles Court, su residencia de campo aunque propiedad de su madrastra Emily Inglethorp. La señora Inglethorp aparece muerta una mañana estando ya él hospedado en la casa, y para tratar de arrojar luz sobre el posible caso de envenenamiento. Aunque no es decisivo, es un personaje importante porque, en primer lugar, nos presenta de manera formal y hace entrar en escena al detective Poirot; es parte clave en la resolución del caso, si bien no en las investigaciones más importantes, sí como una especie de cebo para que los posiblemente implicados se crean a salvo mientras Poirot lleva a cabo sus metódicas pesquisas para tratar de dar con el culpable; y también porque mediante las charlas que mantiene con Poirot vamos nosotros, a la vez que ellos (más o menos) sospechando de estos, descartando a aquellos, según las pruebas que van recabándose o en los detalles que van dándose cuenta conforme avanzan los días.
Después, como no podía ser de otra forma, quiero comentar acerca de Hércules Poirot: el detective estrella de Christie. Se le describe como un belga de estatura más bien baja, con bigote perfectamente cuidado, cabeza en forma de huevo, siempre con un traje elegante y ni una mota de polvo en él o en sus zapatos, maniático del orden y el método, laureado exagente de la policía de Bélgica y ahora exiliado en Inglaterra. Sus técnicas quizá sean poco ortodoxas, se basa más en presentimientos que en pruebas (cuando no las encuentra), hay momentos en los que él mismo confiesa que sabe que va por el camino adecuado pero que todavía no puede proceder a la resolución del caso porque todavía no ha encontrado las pruebas que se necesitan para que la policía, un jurado o un juez den por ciertas sus teorías. Y tiene, por qué no decirlo, una forma de celebrar sus pequeños éxitos muy curiosa; que entre la concentración mental que puede suponer la resolución de un enigma comparando pistas y a ver a qué punto llevan, hace un drástico cambio que distrae, despeja y anima a seguir leyendo más para saber qué nueva idea ha pasado por su mente que lo ha puesto tan contento.
Pros y contras
Mi pro, commo creo que era de esperar, va para Hércules Poirot: es un fantástico personaje, metódico y por tanto curioso, con un trasfondo intrigante, peculiar, carismático… Me ha encantado especialmente sus espontáneas y llamativas formas de reaccionar cuando descubre una nueva pista que piensa que le llevará por el camino correcto, cómo sabe granjearse la confianza y respeto de las personas a las que está investigando con el fin de que confíen en él para sonsacarle la información que muy probablemente otros no conseguirían… Un enorme personaje que, intuyo, le queda aún mucho que evolucionar en comparación a lo que será con la pincelada que se nos muestra en este libro.
Mi contra, igual que al principio dije que no sabía en qué se podía diferenciar ésta de cualquier otra novela detectivesca y que por eso no le daba más puntuación, tampoco le he dado menos porque tampoco he encontrado nada que me chirríe sobremanera, nada que le eliminaría, ni nada que no me haya gustado. Es un libro cortito, se hace ameno y ligero. Se presenta un misterio y con paciencia al final termina por resolverse. No llevaba expectativas cuando empecé a leerlo, y no me ha sorprendido ni para mejor ni para peor, así que no sé qué destacar como parte negativa de él… y eso, en cierto modo, también es algo positivo que añadirle al libro.
