Categoría: libros

Bajo la misma estrella, de John Green
, de Aunque para según qué cosas suelo ser más sensible, y más en los últimos tiempos, para ser sincero los libros suelen hacerme reír o ponerme triste; quizá la elección de los títulos a leer también propicie que no pase de ahí.

La casa de la muerte, de R. L. Stine
, de ¡A la cuarta va la vencida! Ah no, espera; era a la tercera. ¡Es igual!

El hombre invisible, de H. G. Wells
, de Mientras leía La ladrona de libros me entraron unas ganas tremendas de poder leer lo que Liesel estuvo leyendo a lo largo de toda la novela; lamentablemente eso no es posible, pero la versión cin...

Peligro en las profundidades, de R. L. Stine
, de Es complicado hacer una reseña concienzuda de estos libros dada la brevedad e intrascendencia de los mismos.

El curioso caso de Benjamin Button, de F. Scott Fitzgerald
, de No sé muy bien cómo reseñar esto. El libro es entretenido, y hasta ahí. Dada la brevedad del mismo tampoco se puede esperar mucho más; ya consigue eso, me doy por satisfecho.

La ladrona de libros, de Markus Zusak
Un libro difícil de olvidar. Repleto de citas para recordar que te hacen pensar y reflexionar. Fue una tremenda elección; me encanta como está escrito, aunque como es previsible: es un libro duro y sin final feliz. No todo siempre van a ser alegrías, ¿no?

Los espantapájaros andan a medianoche, de R. L. Stine
Siempre me gusta sacarle más chicha a las reseñas de los libros, pero con éstos lo voy a tener complicado. Otro libro más que leo de mi reto literario de relecturas de libros que leí en la infancia. No puedo ponerme en las carnes de un niño ya, pero leyéndolos a mi edad actual son libros ligeros y entretenidos. Habrá quien piense que estoy arruinándome la infancia haciendo esto, pero yo no lo veo así; de pequeño los disfruté de una forma y ahora lo haré de otra distinta. Rememorando épocas pasadas.

El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald
Este libro me deja con ganas de leer más novelas del autor, porque he disfrutado mucho leyéndolo; y con la historia también, que tiene un buen punto de originalidad. Gatsby se hace de querer. Se haría de querer de igual forma, al menos por mi parte, pero como ya digo en la reseña: en comparación con los demás frívolos personajes de la historia tampoco es que tuviera demasiado complicado conseguirlo.

Un día en Horrorlandia, de R. L. Stine
No son unos libros que nos vayan a cambiar la forma de pensar, ni lo pretenden tampoco. De hecho, son unos libros destinados a un público ya no juvenil, sino infantil, y por tanto debo de ser más objetivo que con unos libros destinados a alguien de mi edad. Son entretenidos, porque tengo claro que no creo que pase ningún tipo de miedo con ellos, y con eso me sobra para ir cumpliendo mi reto literario personal.

Reto literario: Pesadillas
Este año quiero empezar —no empezar y terminar— un nuevo reto literario: Pesadillas. Muchos de los que me leéis seguramente conoceréis esta colección de libros de terror juvenil, creada por R. L. Stine, que en la época de los 90 consiguió —aparte de meternos el miedo en el cuerpo— que fueran los primeros libros devorados por algunos de los actuales aficionados a este género.