Reto: Reto Lectura 2013

Un mundo feliz, de Aldous Huxley
Cuando doy una puntuación alta a un libro, aunque no sea la más alta de todas, me siento bien; en cambio, cuando he de dar una puntuación tan baja o como es el caso, que incluso lo dejé a medias —la primera vez, ya digo…—, me sabe fatal. Además, por lo general suele recibir una crítica bastante favorable, así que no sé…

El exorcista, de William Peter Blatty
Otra de las mejores lecturas de 2013. Y en este caso hasta cabría ponerlo en mayúsculas. No puedo añadir más de lo que añadí en la reseña, pero en serio: vaya pedazo de libro. ¡Me encantó!

Guerra mundial Z, de Max Brooks
Todavía tengo pendiente ver la película que protagonizó Brad Bitt, y de la cual ya he oído una segunda parte… Dicen que en lo único que se parecen el libro y la película es en el título, así que quizá es lo que le falta para que me guste, porque el Sr. Brooks y yo parecemos tener unos gustos bastante diferentes.

La condesa sangrienta, de Alejandra Pizarnik
Si tuviera que definir este libro en una palabra la más idónea sería «rarito». Aunque cuando opté por leérmelo ya lo suponía; quiero decir: que no me vino de nuevo conforme iba pasando de página. Pese a ello no deja de ser curioso, aunque añadiría que si eres un pelín aprensivo quizá no sería el libro que te recomendaría leer. Uno de esos libros en lo que no es que sea difícil, más bien imposible, empatizar con el personaje principal de la trama.

La profecía, de David Seltzer
Sin duda uno de las mejores lecturas de 2014. Cuando lo terminé tuve sensaciones contrarias: pena por habérmelo terminado ya —quería que continuara un buen rato más— y alegría por haber leído lo que acababa de leer. La historia es bastante chula, y hayas visto las películas o no, merecen ser vistas o leído este libro a partes iguales. Para mí: calidad garantizada.

La metamorfosis, de Franz Kafka
Leí este libro casi por casualidad, pero me gustó mucho y me alegré de haberlo hecho. Como digo en la reseña: es un libro que se lee muy deprisa y que es muy ameno. Y aunque sólo sea por ver cuán crueles y ruines es la gente que le rodea al pobre Samsa, y qué será lo próximo que le hagan para sentirse mal, merece la pena seguir pasando de página.

Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media, de J. R. R. Tolkien
Mi idea principal para este año, en cuanto a temas literarios se refiere, era, como ya dije: leer y reseñar toda la biografía de Tolkien. Esa parte no ha variado; la que sí ha variado es que iba a leérmelos seguidos, y eso ya no será así. Y no será así por la sencilla razón de que la obra póstuma de Tolkien, para mí, no tiene la misma calidad que la que escribió él. No dudo de que Christopher Tolkien habrá publicado todos estos libros con la mejor de sus intenciones, aparte de las económicas, pero en mi opinión: sobraban.

El retorno del rey, de J. R. R. Tolkien
Ha pasado bastantes días desde que me leí el libro y publiqué la reseña en Goodreads; entre unas cosas y otras al final no la publiqué por aquí, como quiero hacer siempre. Ahora me acordé, en un rato me he puesto y aquí está. Como en el anterior volumen, tampoco hay mucho más que añadir; simplemente: otro libro más de este genial escritor que pasa a engrosar mi lista de libros favoritos. Se lo ha ganado a pulso.

Las dos torres, de J. R. R. Tolkien
Sigo reafirmándome en que leer la obra de Tolkien cronológicamente ha sido una idea estupenda. Y al haber pasado tanto tiempo desde que me la leí estoy recordando cosas que leí pero de las que ya no me acordaba. Gran parte de culpa de esto es mía, pero sin duda algo tiene que ver que lo más reciente que tenga sean las películas y, aunque siguen pareciéndome muy bien traídas, en muchas cosas difieren enormemente de lo que sucede en los libros. Y no me refiero al típico corte de escenas porque se haría una película interminable si lo pusieran todo —que de éstas también hay— sino a que hay escenas que sí aparecen en las películas que no tienen absolutamente nada que ver con la realidad.

La Comunidad del Anillo, de J. R. R. Tolkien
Esta es la segunda vez que me leo este libro, aunque algunas partes ya las tenía algo olvidadas. Y gracias a Tolkien, éste se parece más a El Hobbit —aunque sean muy distintos— que a El Silmarillion. Que hablando de deidades y en las fechas que estamos, se me ocurre que sería más ameno leer la Biblia que El Silmarillion, así de claro.