Francisco Javier Palacios PérezFco. Javier Palacios Pérez
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Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media, de J. R. R. Tolkien

Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media, de J. R. R. Tolkien

Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media, de J. R. R. Tolkien

Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media, de J. R. R. Tolkien

Páginas: 300
Editorial:

Sinopsis

Para leer y poder comprender este libro es requisito imprescindible haber leído previamente El Silmarillion , El Hobbit , La Comunidad del Anillo , Las dos torres y El Retorno del Rey , si no es bastante probable que no te enteres de nada de lo que estás leyendo. Y aún así, a veces también. Básicamente es una ampliación de historias de los anteriores libros citados.

El autor

John Ronald Reuel Tolkien (Bloemfontein, Estado Libre de Orange, 1892 - Bournemouth, Inglaterra, 1973) fue un escritor, poeta, filólogo y profesor universitario británico, universalmente reconocido como el padre de la literatura fantástica moderna. Su obra cumbre, El señor de los anillos, publicada en tres volúmenes entre 1954 y 1955 (La Comunidad del Anillo, Las dos torres y El retorno del rey), es una epopeya fantástica que redefinió el género y sentó las bases de toda la fantasía épica posterior. Precedida por El Hobbit (1937), la saga se desarrolla en la Tierra Media, un mundo ficticio minuciosamente construido con idiomas, mitologías e historias propias. Tolkien también publicó El Silmarillion (1977, póstumo), que narra la cosmogonía y la historia antigua de su universo, y Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media. Su influencia en la literatura, el cine, los videojuegos y la cultura popular es inconmensurable, inspirando a generaciones de escritores y creadores.

Reseña

Para leer y poder comprender este libro es requisito imprescindible haber leído previamente El Silmarillion, El Hobbit, La Comunidad del Anillo, Las dos torres y El retorno del rey, si no es bastante probable que no te enteres de nada de lo que estás leyendo. Y aún así, a veces también.

Bási­ca­mente es una ampliación de his­to­rias de los ante­ri­ores libros cita­dos. Es una obra pós­tu­ma, pub­li­ca­da por su hijo Christo­pher Tolkien, que además añade comen­tar­ios; en algunos aclaran­do y mati­zan­do algunos detalles; en otros dan­do su pun­to de vista acer­ca de la obra de su padre. Además tam­bién ha red­ibu­ja­do para este libro el mis­mo mapa de la Tier­ra Media que ya hemos vis­to en El señor de los anillos, añadién­dole algunos nom­bres más de los que habían y que van comen­tán­dose a lo largo de las his­to­rias.

El libro está divi­di­do en cua­tro partes: «La primera edad», «La segun­da edad», «La ter­cera edad» y «Los Drúedain, los Istari y las Palan­tiri».

La primera y segun­da parte se cen­tra en El Silmarillion; la primera aclara algunos detalles y amplía infor­ma­ción de la primera época que se tra­ta en el libro; la segun­da pro­fun­diza sobre la raza de los hom­bres en la isla de Númenor. La ter­cera parte se cen­tra en lo que puede leerse en El señor de los anillos; pro­fun­diza y amplía infor­ma­ción sobre esta época. La cuar­ta y últi­ma parte apor­ta infor­ma­ción sobre la raza de los Drúedain; nos cuen­ta toda la infor­ma­ción que se conoce sobre los Istari, que son los cin­co magos maiar que habi­tan en la Tier­ra Media envi­a­dos por los Valar —Gan­dalf, Saru­man, Rada­gast, Alatar y Pal­lan­do—; y, por últi­mo, apor­ta toda la infor­ma­ción acer­ca de las Palan­tiri, que son las piedras esféri­c­as videntes que apare­cen men­cionadas por primera vez en Las dos torres.

Al igual que El Silmarillion es un libro de lec­tura muy den­sa; lo recomien­do para los muy fanáti­cos de la Tier­ra Media, ya que no a cualquiera les gus­tarán; en oca­siones resul­ta tedioso porque están reple­tos de citas a otros libros, de fechas, de nom­bres, y con las aporta­ciones de Christo­pher, tam­bién de citas y notas. Que bási­ca­mente ha escrito su pro­pio libro den­tro de las ano­ta­ciones que añade a la obra de su padre; en la may­oría de oca­siones estas citas y ano­ta­ciones super­an la lon­gi­tud de la obra orig­i­nal.

Mi idea principal para este año, en cuanto a temas literarios se refiere, era, como ya dije: leer y reseñar toda la biografía de J. R. R. Tolkien. Esa parte no ha variado; la que sí ha variado es que iba a leérmelos seguidos, y eso ya no será así. Y no será así por la sencilla razón de que la obra póstuma de Tolkien, para mí, no tiene la misma calidad que la que escribió él. No dudo de que Christopher Tolkien habrá publicado todos estos libros con la mejor de sus intenciones, aparte de las económicas, pero en mi opinión: sobraban.

La obra de Tolkien es sublime; crea un mundo de la nada, lo hace brillar, hace que parezca real, y te sumes en él como si fueran partes de tus recuerdos del pasado, o de otra vida. En cambio la obra de Christopher Tolkien es, para mi gusto, tediosa a más no poder. Me parece genial que publique textos de su padre que no se publicaron —aunque si no se publicaron sería por algo, quizá algunos porque no estaban terminados, otros porque no estaban a la altura… quién sabe— pero querido amigo, no necesito que me des tu versión o me expliques cosas que tu padre ya explicó en la medida en que creía oportuno en los libros originales. Y más cuando la mayoría de estos comentarios u anotaciones superan en extensión la parte original del texto.

Y esto va tanto por éste como por los demás. Y si he sido benevolente con la puntuación es por el cariño que le guardo al padre y a sus textos, si no la cosa hubiese cambiado. Y mucho.