Francisco Javier Palacios PérezFco. Javier Palacios Pérez
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¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick

Páginas: 300
Editorial:

Sinopsis

Me ha costado un montón leerme este libro; no todo es culpa de la novela, pero parte de culpa sí ha tenido. Mi relación con este tipo de libros es casi amor-odio; o se cruza en mi camino un libro que me enamora y me deja alucinando de lo genial que me ha parecido, o pasa indiferente por mi vida. No sé de qué depende que me gusten o no, pero parece haber una fina línea que puede cruzarse muy fácilmente.

El autor

Philip Kindred Dick (Chicago, Estados Unidos, 1928 - Santa Ana, Estados Unidos, 1982) fue un escritor estadounidense de ciencia ficción, uno de los autores más influyentes y visionarios del género. Su obra explora temas filosóficos profundos como la naturaleza de la realidad, la identidad, la paranoia, las drogas y la percepción, anticipando muchas preocupaciones de la era digital. Entre sus novelas más célebres destacan ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), que inspiró la película Blade Runner; El hombre en el castillo (1962), una ucronía sobre un mundo donde el Eje ganó la Segunda Guerra Mundial; Ubik (1969) y Una mirada a la oscuridad (1977). Aunque murió en relativa oscuridad, su influencia póstuma ha sido inmensa: más de una docena de sus obras han sido adaptadas al cine y la televisión, incluyendo Total Recall, Minority Report y The Man in the High Castle. Dick recibió el Premio Hugo en 1963.

Reseña

Me ha costado un montón leerme este libro; no todo es culpa de la novela, pero parte de culpa sí ha tenido. Mi relación con este tipo de libros es casi amor-odio; o se cruza en mi camino un libro que me enamora y me deja alucinando de lo genial que me ha parecido, o pasa indiferente por mi vida. No sé de qué depende que me gusten o no, pero parece haber una fina línea que puede cruzarse muy fácilmente.

El principio me resultó bastante aburrido, no obstante, la calidad de la narración me pareció muy buena y por eso decidí darle una oportunidad sin dejarlo apartado en mi lista de libros abandonados. Hay veces que con estas decisiones se acierta; en otras ocasiones no. El libro mejoró desde que le di la oportunidad, pero para ser sincero no sería un libro que volviera a leer. Pasados los capítulos que me aburrieron después veo una historia bastante floja, y que por sí misma puedo decir como mucho que es amena y siendo bastante benévolo.

Algo que sí me gustó, pese a lo negativo que también conlleva esto —dichosa manía de no haber «pro» sin «contra»—, es que en la época a la que avanza el libro los humanos ya no abandonamos animales; todo el mundo ansía tener uno y son tratados como los seres especiales que son, aunque ahora mismo parece que hay quienes todavía no se dan cuenta. La parte negativa de ésto es que son tan especiales porque prácticamente se han extinguido —quizá debido a la forma que tenemos en la actualidad de tratarlos—, los pocos que hay cuestan una fortuna, y los menos pudientes deben conformarse con réplicas electrónicas para evadirse de los problemas que nosotros mismos hemos provocado.

No me extraña esto último, los humanos somos tan estúpidos en la realidad como lo plasma Philip K. Dick en la novela; somos capaces de estar acabando con nosotros mismos —que de hecho, ocurre siempre—, darnos cuenta, y pese a ello seguir actuando de la misma manera. Lo malo es que la raza de androides que plantea el sr. Dick en esta novela no son mucho mejor que nosotros.