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Los guardianes de la historia, de Elisabetta Cametti

Los guardianes de la historia, de Elisabetta Cametti

Los guardianes de la historia, de Elisabetta Cametti

Los guardianes de la historia, de Elisabetta Cametti

Páginas: 592
ISBN: 9788408141488

Sinopsis

Katherine Sinclair es la directora editorial de 9Sense Publishing, una de las editoriales más potentes del mundo. Sin embargo, todo está a punto de cambiar. Convocada a una reunión de urgencia por su jefe, el consejero delegado Bruce Aron, Katherine acude para encontrarse con una escena escalofriante: Bruce se ha disparado una bala en la cabeza. Y antes de morir ha dejado un lápiz de memoria con el nombre de Fighter, Luchadora, el apodo con que se dirigía a ella. Tras el suicidio de su jefe, es despedida de forma humillante y decide investigar la muerte de Bruce. Acompañada del enigmático Jethro Blake, Katherine se verá conducida al centro de un oscuro ritual perteneciente a una de las civilizaciones más fascinantes que han existido: los etruscos. ¿Cuál es el vínculo de 9Sense Publishing con este lugar inexplorado? ¿Qué secreto escondía Bruce?

La autora

Elisabetta Cametti (Roma, Italia) es una escritora y periodista italiana especializada en thriller histórico y novela de misterio. Es autora de Los guardianes de la historia, una novela que combina intriga contemporánea con secretos históricos, mezclando investigación documental con narrativa de suspense. Cametti trabaja como periodista en RAI, la televisión pública italiana, experiencia que aporta realismo y ritmo periodístico a sus novelas. Su obra se caracteriza por tramas complejas que entrelazan pasado y presente, conspiraciones históricas y personajes que desentrañan misterios centenarios. El estilo de Cametti combina la tradición del thriller italiano con elementos del género de misterio histórico, creando historias que atraen tanto a aficionados del suspense como a lectores interesados en enigmas del pasado. Su trabajo se inscribe en la línea de autores como Dan Brown, aunque con una sensibilidad europea distintiva.

Reseña

A los lectores pueden haber muchas cosas que nos gusten pero de las que podamos acabar cansándonos; ahora bien, cuando en una historia entran en juego un escritor, una librería, una biblioteca o una editorial, pueden darnos tantos libros seguidos como gusten que, sinceramente pienso: jamás nos cansaremos de leer esas historias. Todo lo que rodea a estos establecimientos o profesiones tiene tanta magia en nuestras mentes —aunque seguramente en algunos casos idealizamos en exceso esas tareas— pero toda esa magia, decía, tiene sentido en nuestras mentes y con eso nos sobra.

Pues Elisabetta Cametti ha sabido ver esto a la perfección y nos trae una historia impactante que, en su mayoría, transcurre dentro de los pasillos de la editorial 9Sense: una editorial ficticia representando a una de las editoriales más importantes del mundo. Y digo en su mayoría porque para darle más emoción al asunto, cuando ha explotado todos los recursos de que tenía en la editorial trama un cúmulo de sucesos que terminarán con la fémina protagonista de la historia, Katherine Sinclaire, indagando en la historia de un pasado que hasta el momento sólo conocía por los libros que su editorial había publicado.

Un repaso a los personajes:

Katherine Sinclaire, la directora general de la editorial 9Sense, como había contado ya antes; mano derecha de Bruce Aron, el jefazo. Es la mente pensante de todos y cada uno de los éxitos que han llevado a la editorial a ser reconocida y valorada en todo el mundo, y como consecuencia directa de ello, a hacer inmensamente ricos a todos los miembros del consejo de dirección de la empresa. Incluso de sus trabajadores subalternos, por qué no decirlo. Cametti la describe, a lo largo de la novela, como el prototipo de mujer que a la mayoría les gustaría ser: atractiva, de modales exquisitos, tremendamente inteligente, con una mente prodigiosa para inventar personajes, tramas, escenarios, historias, y tremendamente perfeccionista en cuanto al resultado final y acabado estético de los productos que comercia la editorial; es por ello que sus clientes no se llevan a casa sólo un producto instructivo o de entretenimiento sino que éste además les aporta un plus de calidad que otras editoriales no contemplan. Bruce Aron, como decía antes: el jefazo de la editorial. Los accionistas están obviamente por encima de sus decisiones, pero a su cargo la editorial funciona tan bien que en la mayoría de ocasiones hacen oídos sordos aunque no estén siempre de acuerdo con las cosas que hace y con el desmesurado poder jerárquico que les ha otorgado a Katherine: bastante más por encima de las funciones que una directiva de su categoría debería tener. Lo que digo a continuación es un poco spoiler de la trama, pero viene escrito en la sinopsis del libro y ocurre al principio de la historia, así que podéis leer sin miedo pese a todo: el día en que decide, por motivos que no desvelaré y que más adelante se descubrirán, suicidarse, indirectamente deja a Katherine a cargo de investigar, al margen de la policía, qué motivos le han podido llevar al suicidio a un hombre que en principio no parecía destinado a ese fin; Katherine, tras enterarse de la noticia de su muerte, encuentra en el mismo escenario unas pistas que Bruce le deja con su nombre escrito en ellas para que pueda obtener respuestas a sus preguntas. Que a partir de ese momento transformarán por completo la vida rutinaria de la brillante directora general de 9Sense. En realidad a Bruce se le conoce durante el transcurso de la historia más por lo que los demás piensan de él y les aportó en sus vidas que por lo que podamos saber de él durante las pocas páginas de la novela en las que todavía permanece con vida. Jeremiah Blake es uno de los miembros del consejo de dirección de 9Sense; y es el encargado de destrozar la vida de Katherine que, como pone en la sinopsis, inmediatamente después de la muerte de Bruce es despedida de su trabajo en consenso de todos los miembros del consejo de administración; pero no sólo eso: Jeremiah hurga en la herida abierta nombrando como sustituto de Bruce a Tomas McKey, uno de los enemigos íntimos de Katherine; un tipo que deja bastante que desear, y de entre sus cualidades se puede destacar que es un machista al máximo exponente, un explotador, un ladrón que siempre acaba pidiendo más dinero por su trabajo del pactado, un prepotente venido a más que se cree el ombligo del mundo y que todos los demás son sus vasallos que deben besar por donde camina, y un sinfín de adjetivos descalificativos más que cada uno pueda imaginarse. Jethro Blake, el hermano del tipo que ha arruinado la vida de nuestra genial Katherine, resulta ser el opuesto a su hermano: en lugar de querer deshacerse de ella a toda costa lo primero que hace en cuanto se entera del despido improcedente de ella: una de las mentes más brillantes, y que cualquier editorial daría lo que fuera por tenerla a su servicio, es llamar a su hermano para pedirle explicaciones e informarse sobre el motivo que le ha llevado a Jeremiah a cometer semejante error, Las explicaciones, como es obvio, son totalmente incongruentes y no acaban de convencerle. Y Jethro, que aparte de sentir admiración por su mente, por su persona, y por sus logros, no puede negar que también siente admiración por el físico de la atractiva directiva, no duda en ayudar en todo lo que esté en su mano cuando se entera de que Katherine está recabando pistas e investigando lo que hay tras el suicidio de su exjefe y amigo. Haralio Velthur es el último personaje que quiero destacar en esta reseña, por su importancia en la resolución del enigma tras el suicidio de Bruce, pero lamentablemente no puedo decir gran cosa de él porque casi cualquier pista que dé roza la delgada línea que separa la reseña del spoiler. Sólo diré que es el nexo de unión entre todos los personajes anteriormente descritos; y el resto, a descubrirlo cada cual leyendo el libro.

Algo que personalmente me gusta mucho, y que agradezco cuando algún autor decide incorporarlo en sus novelas, son los diálogos intercalados con los pensamientos de los protagonistas; que en numerosas ocasiones unos y otros son opuestos entre sí, dando una imagen más real, y asimilándose a lo que vivimos nosotros en primera persona cuando tenemos que barajar distintas opciones y decantarnos por una de ellas en escasos segundos.

La idea me parece bastante buena, empezando por la primera parte de la historia, dentro de una editorial, como ya comenté, lo cual siempre es atractivo; encaminando al lector hacia lo que se avecina dándole especial protagonismo a los libros sobre civilizaciones antiguas, que aparte de las novelas infantiles y juveniles de fantasía, también es uno de los productos más preciados y que más dinero aportan a la editorial. Y cuando posteriormente las investigaciones que lleva a cabo Katherine le van llevando de la mano a sucesos históricos, que mezclan hechos reales con escenarios inventados por la autora, se consigue que al lector ya no le venga de nuevo.

Aunque no podría decir que ha sido especialmente pesado, sí puedo decir que las explicaciones históricas que la autora ofrece en boca de Haralio, profesor de historia en la universidad, pueden volverse en algunos puntos un poquito densas, pero sin duda ayudan a que el lector pueda entender lo que hay tras los escenarios que están describiéndose, y a que en cierto modo se le haga más amena la dosis histórica que ofrece esta novela.

Por último, la parte que más me ha gustado, más allá de las escenas de la editorial que ya lo he repetido un par de veces, es cuando, dentro del laberinto que cuando vayáis avanzando en la lectura conoceréis, tienen que pasar un montón de pruebas, u obstáculos, que quienes construyeron todo eso, hace miles de año, pusieron para quien dispusiera de los conocimientos adecuados pudiera seguir avanzando en el camino. Es casi como volver a ser un niño y poner a prueba tu imaginación para intentar descubrir, antes de que lo diga la narración, de qué forma podrán seguir avanzando por el camino con los elementos disponibles en el escenario donde se encuentran.