Francisco Javier Palacios PérezFco. Javier Palacios Pérez
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El niño con el pijama de rayas, de John Boyne

El niño con el pijama de rayas, de John Boyne

El niño con el pijama de rayas, de John Boyne

El niño con el pijama de rayas, de John Boyne

Páginas: 300
Editorial:

Sinopsis

Un libro de estos que prevés que va a gustarte y no te equivocas. Alejado de la dura realidad que se vivía en aquella época, éste no es otro más de los libros que se nutren de la violencia extrema que se aplicaba a los judíos sistemáticamente y por el simple hecho de serlo. Está narrado bajo las experiencias de un niño pequeño; inocente e inconsciente de lo que pasa a su alrededor. Que ve cosas y se mete en situaciones que encuentra anómalas pero que no termina de comprender.

El autor

John Boyne (Dublín, Irlanda, 1971) es un novelista irlandés, autor de más de quince novelas para adultos y jóvenes. Alcanzó reconocimiento internacional con El niño con el pijama de rayas (2006), una devastadora novela sobre el Holocausto narrada desde la perspectiva inocente de Bruno, un niño alemán de nueve años cuyo padre es comandante de un campo de concentración. La novela vendió más de 11 millones de ejemplares, fue traducida a 58 idiomas y adaptada al cine en 2008. Otras obras destacadas incluyen La casa del propósito especial (2013), sobre la familia Romanov; El ladrón de tiempo (2011); y Permanece a mi lado (2014). Boyne ha sido galardonado con múltiples premios literarios, incluidos tres Irish Book Awards. Su narrativa se caracteriza por una prosa accesible que aborda temas históricos complejos y dilemas morales profundos, especialmente dirigidos a lectores jóvenes.

Reseña

Un libro de estos que prevés que va a gustarte y no te equivocas. Alejado de la dura realidad que se vivía en aquella época, éste no es otro más de los libros que se nutren de la violencia extrema que se aplicaba a los judíos sistemáticamente y por el simple hecho de serlo. Está narrado bajo las experiencias de un niño pequeño; inocente e inconsciente de lo que pasa a su alrededor. Que ve cosas y se mete en situaciones que encuentra anómalas pero que no termina de comprender.

Bruno, que así se llama este entrañable pequeñajo, es criado en el seno de una familia vinculada al ejército nazi, pero él no entiende de esas cosas y mucho menos le importan; para él todo lo que ve son personas, independientemente de la procedencia, de la raza, o del color de la piel de cada uno de ellos. Y no entiende por qué unos deben de estar separados de los otros; no cree que hayan hecho nada malo. Tanto es así que, en contra de las recomendaciones de cada una de las personas con las que convivía, se hace amigo de otro niño; de un niño judío… Y hasta aquí puedo leer. El autor advierte que es necesario leer este libro sin prejuicios, sin saber de qué tratará o qué pasará durante la historia; así que no seré yo quien desvele algo que no querría que me hubiesen desvelado a mí.

Es una lástima que las personas crezcan. Y, en su mayoría, pasen de ser hombres con cuerpo de niño, a convertirse en niños con cuerpo de hombre. Que se preocupan de banalidades dejando a un lado lo que realmente importa: ser feliz.

Y otra más de las lecturazas de 2013. ¿Cómo no habré leído antes esta joyita? Un pensamiento que queda en mente conforme vas leyendo el libro y tras haberlo concluido: quiero volver a ser un niño.