
Buenos presagios, de Neil Gaiman y Terry Pratchett
Buenos presagios, de Neil Gaiman y Terry Pratchett
Sinopsis
Según Las Buenas y Acertadas profecías de Agnes la Chalada Bruja (el único libro fiable de profecías, escrito en 1655, antes de que ella explotara), el fin del mundo tendrá lugar el sábado. El próximo sábado, para ser exactos. Justo antes de la hora de la cena. Los ejércitos del Bien y del Mal se están agrupando, la Atlántida está resurgiendo, llueven sapos y los ánimos están algo alterados así que… todo parece ajustarse al Plan Divino. De no ser por un ángel quisquilloso y un demonio buscavidas que han vivido a costa de los mortales desde el comienzo de los tiempos y que no están dispuestos a aceptar tan fácilmente eso del «Fin de la civilización tal y como la conocemos». Y… ¡vaya por Dios! ¡Parece que alguien ha hecho desaparecer al Anticristo!
El autor
Reseña
Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.—Apocalipsis 6:8.
Me animé a leer este libro porque llevaba tiempo queriendo leer algo de Neil Gaiman y también de Terry Pratchett, así que… dos pájaros de un tiro. Al menos, que yo recuerde, es el primer libro que leo escrito a cuatro manos; he leído antologías, en las que cada uno de los relatos lo ha escrito una persona diferente, pero no una novela que sabes que está escrita por dos personas diferentes pero no es posible diferenciar qué ha escrito cada uno. O al menos a mí no me lo ha sido, vaya; quizá si hubiera leído previamente a algunos de los dos autores, o lo hubiera leído en inglés, lo hubiera podido detectar más fácilmente… pero el caso es que no he podido. Y entiendo que, siendo así, es porque está realmente bien escrito.
Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.—Apocalipsis 9:6.
Sin duda, una forma mucho más amena de contar el Apocalipsis. Desde las primeras páginas ya te das cuenta de que leyendo este libros vas a soltar unas buenas risas, porque hay momentos situaciones de tal forma descritas, que se nota que quien fuera el encargado de escribir esa parte estaba pasándoselo de maravilla escribiéndola; y eso se nota, y se transmite. Durante toda la novela ha sido imposible dejar de imaginarme la cara de Mark Sheppard interpretando al rey del infierno en Supernatural cada vez que durante la lectura se mencionaba o entraba en acción el personaje de Crowley.
Hay diferentes partes que recuerdo donde me reí bastante; una por ejemplo, cuando durante la historia unos niños tienen que localizar una bruja y deciden recrear la Santa Inquisición, tirando de un sinfín de tópicos, pero que viéndolos en una historia humorística me hacen reír… quizá si no fuera humorística me gustaría menos, que para meterse con los españoles ya estamos los propios españoles. Otra parte: en el coche de Crowley, el coche del infierno, siempre suena la misma música Atención, spoiler: Queen, independientemente de lo que se pretenda escuchar —y en multitud de ocasiones se refieren a esto como un castigo—, por eso durante la narración puede leerse que está sonando en la radio Another One Bites the Dust de Tchaikovsky, We are the Champions de William Byrd o I Want to Break Free de Beethoven.
También he de mencionar los nombres de algunos personajes. Suelen ser juegos de palabras que en español tienen sentido, por lo que entiendo que no serán los mismos nombres que pueden leerse en la versión original en inglés; y creo que hay que agradecer al traductor que haya hecho esto, porque nos perderíamos si no esa parte cómica en la elección de algunos nombres.
Como es un libro que trata sobre el más allá, de un modo u otro, hay hueco para parodiar el espiritismo y el contacto con espíritus de gente fallecida; y también las visitas a la Tierra de extraterrestres, que se presentan por primera vez de forma un tanto curiosa. No desvelo más, merece ser leído.
Sin duda leeré más de estos dos autores por separado, porque ahora mismo no sé cuál de los dos me gusta más, o si hay alguno de los dos que no me gusta. A ver qué tal me va en mi descubrimiento de estos dos grandes maestros de la literatura.
Características
La historia tiene forma lineal y cuenta con un narrador omnisciente intercalando diferentes puntos de vista sobre un suceso común, en el caso de esta novela: el Apocalipsis. La caracterización de los personajes es indirecta; físicamente, salvo algunos detalles particulares de algunos personajes, apenas se conoce sobre ellos; la forma de ser de cada uno de ellos tampoco la presenta el narrador sino que el lector debe de hacerse una idea sobre ellos conforme va leyendo sus diálogos y pensamientos. La historia está localizada en Inglaterra; principalmente en el pueblo ficticio de Tadfield.
Personajes
Hay un sinfín de personajes en esta novela, en el apartado de pros y contras hablaré sobre ello, así que comentaré algo breve sobre los que yo considero los más importantes.
Adán: el personaje principal de esta historia, puesto que sin él no sería posible. Es el elegido. Se nos presenta al inicio de la historia, recién nacido. El Anticristo. Debería ser criado por un ángel y un demonio —de quienes luego comentaré más— pero, aprovechando que es una historia de humor, en el lugar donde nace hay una confusión y esta peculiar pareja de ángel y demonio acaban por no tener ni idea de quién es el Anticristo y tomando por tal a un recién nacido humano cualquiera. Y claro… Adán no crece en las condiciones que se le suponen a un ser del averno.
Ahora le toca el turno a Crowley. Tengo debilidad por los personajes cabroncetes, qué se le va a hacer. Es uno de los demonios encargados de permanecer en la Tierra para dar una chispa de felicidad —y muerte— a los aburridos humanos. Ya comenté que era imposible no pensar en Mark Sheppard cuando Crowley hacía algo, pero es que tienen una personalidad bastante parecida, y creo que no va a ser casualidad, que los guionistas de la serie se tienen que haber dejado llevar un poco por lo que Gaiman y Pratchett nos dejan ver aquí de este peculiar demonio. Y he disfrutado muchísimo con este personaje.
Azirafel es la pareja de Crowley, metafóricamente hablando, claro: el ángel. Tiene una librería repleta de primeras ediciones carísimas que no quiere vender a nadie, porque les tiene demasiado apego como para que caigan en manos de un humano cualquiera. Como es propio de su especie, siempre trata de hacer el bien; es por eso que hace tan buena pareja con Crowley, porque a menudo le da ideas para hacer cosas que el ángel no debería hacer y que el demonio, también como propio en su especie, disfruta haciendo. Ya dije que sentía debilidad por los cabroncetes, y éste es un poco más soso que Crowley, pero seguro que sin el ángel no destacaría tanto el demonio.
Por último quiero destacar a Agnes la Chalada: una bruja del siglo XVII que escribió el libro Las buenas y acertadas profecías de Agnes la Chalada, repleto de profecías reales que nadie tomó en serio por lo concretas y extrañas que eran. Legó este libro en sus descendientes y conforme fueron pasando las generaciones fueron tratando de adivinar cuándo ocurrirían esas profecías, porque aunque estaban todas escritas no seguían ningún orden claro y era complicado descifrar los enigmas. La generación actual descendiente de Agnes está representada por Anatema Device: la última de las brujas que justo da con la clave que faltaba para saber cuándo será exactamente el Apocalipsis y cuándo se juntarán en la Tierra los cuatro jinetes del infierno en sus caballos blanco, alazán, negro y bayo respectivamente.
Pros y contras
Mi pro es para la idea de creación de este libro en sí. Es la transformación amena de una historia que precisamente muy amena no es que sea. En general el libro me ha parecido muy bueno y entretenido, aunque algunas partes se me han hecho bastante más densas que otras, y quizá hasta prescindibles, pero no creo equivocarme si digo que el Apocalipsis original es totalmente prescindible en sí mismo. Aunque para gustos…
Un mini contra es el exceso de personajes; no en vano al principio del libro existe un dramatis personae porque hay tantos, tan variados, y algunos con unos nombres tan originales y extraños que al final puedes acabar perdiéndote un poco y no saber quién está diciendo o haciendo qué si no es casi por contexto. Pero como dije anteriormente: hay nombres que tienen mucha gracia, y muchos juegos de palabras, así que se les perdona y por eso sólo es mini contra.
Cita
Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.—Apocalipsis 6:8.