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Periodismo de calidad en España

14-III-2013

Ayer hubieron tres noti­cias que eclip­saron todas las demás: el hac­ha­zo por la espal­da que nos dio Google matan­do a Google Read­er, la elec­ción de Jorge Mario BergoglioFran­cis­co I— como nue­vo Papa, y Nos­tradamus reen­car­na­do en Ale­jan­dro R. de Cabo vatic­i­nan­do inclu­so antes de que Bene­dic­to XVI anun­cia­ra su dimisión quién sería el próx­i­mo Papa. Eso sí, no podían estar solos, aquí hay demasi­a­da gente envidiosa con ganas de sus quince min­u­tos de glo­ria.

De la primera noti­cia escribí ayer; sobre la segun­da está todo dicho y no me exten­deré más, entre otras porque tam­poco me intere­sa. Me cen­traré en la ter­cera.

Este men­saje se pub­licó en Twit­ter el día 11 de febrero de 2013. Parece raro, ¿no? A mí tam­bién me lo parece, pero es así. Quienes lle­va­mos tiem­po en esto sabe­mos que una vez pub­li­cas en Twit­ter tienes dos opciones: o lo dejas como está, opción por la que se opta en la may­oría de oca­siones; o lo elim­i­nas, que es la opción a la que recur­res cuan­do te das cuen­ta de que has meti­do la gam­ba has­ta el fon­do. Esto segun­do trae sus con­se­cuen­cias, pero como diría Tolkien: esa es otra his­to­ria. Lo que todos ten­emos claro, o deberíamos, es que no se puede mod­i­ficar nada; o lo dejas o lo bor­ras, no hay opción posi­ble para edi­tar.

¿Decía que todos teníamos claro esto? Pues parece que no, todos no. La seño­ra Mar­ta Pas­tor, con innu­mer­ables años de expe­ri­en­cia en su haber a juz­gar por su foto, auto­de­nom­i­na­da peri­odista —yo más bien diría peri­olista—, debe ser una de esas ench­u­fadas que tra­ba­jan en RTVE y RNE, que además con­tro­la mazo de tec­nología y del mun­do dig­i­tal. Agár­rate que vienen cur­vas.

La súper peri­olista ha pub­li­ca­do un artícu­lo en su blog donde hace el ridícu­lo enseña cómo ten­emos que hac­er si quer­e­mos vatic­i­nar cualquier cosa. Y no como ellos, unos meses atrás, ¡podríamos haber­lo vatic­i­na­do inclu­so des­de hace años! Lo que parece no haberse dado cuen­ta esta mujer es que lo que enseña es sim­ple­mente la edi­ción del códi­go de la pági­na de Twit­ter, en local obvi­a­mente. Una bur­da edi­ción de la seño­ra hack­er del año que es tan suma­mente bue­na que, como supon­dréis, si recar­gar la pági­na de Twit­ter desa­parece. seguro que su famil­ia está orgul­losa de ella.

No me hubiera molesta­do en escribir estas líneas si no fuera por tra­ba­jar donde tra­ba­ja: en la tele­visión públi­ca nacional. Donde se supone que, la gente que esté allí, debe ten­er unos mín­i­mos bási­cos. Conocimien­tos de andar por casa no sir­ven. Y ésta no los tiene ni tan siquiera para andar por una habitación ilu­mi­na­da sin caerse. Con el niv­el que ha demostra­do ten­er, deján­dose en ridícu­lo a sí mis­ma y enorgul­le­cién­dose de ello, ha puesto en evi­den­cia unas caren­cias tan desco­mu­nales que no la hacen vale­do­ra ni siquiera de un puesto radiofóni­co en la radio local de una aldea de no más de cin­cuen­ta habi­tantes.

Por últi­mo dejaré un con­se­jo gra­tu­ito y una cita.

El con­se­jo: si pre­tendes desmon­tar un supuesto mon­ta­je al menos con­trasta la infor­ma­ción y asegúrate de que el méto­do que apor­tas como prue­ba es váli­do y real. Si no sólo puede pasar lo que ha pasa­do: ser el hazmer­reír de más per­sonas de lo que pud­ieses imag­i­nar.

Y la cita, de Grou­cho Marx: «Más vale callar y pare­cer ton­to que abrir la boca y despe­jar las dudas».

¿Has encontrado algún error en el texto anterior? Me ayudarías mucho si lo reportaras.

2 comentarios

  1. Amén!
    Menu­da imbé­cil esta chi­ca…
    de lo peor que he vis­to, en lugar de recono­cer su error, lo tapa más y lo empe­o­ra.

    responder
    • Sí, si al menos tiene val­or he dice: lo que escribí fue una ton­tería tan grande que has­ta me avergüen­zo de ello. Prob­a­ble­mente no habría escrito nada, porque todos ten­emos dere­cho a equiv­o­carnos. Pero como la estu­pid­ez es gratis y cada uno se que­da cuan­to quiere…

      responder

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