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Reseña: Otra vida, de S. J. Watson

23-XII-2015

Otra vida, de S. J. Watson

Otra vida, de

Pági­nas: 432 ISBN: 9788425351945 

Com­prar: papel ebook Edi­to­rial: Gri­jal­bo ficha del libro

Sinopsis

Otra vida narra la his­to­ria de Julia, una mujer obse­sio­na­da por encon­trar al ase­sino de su her­ma­na, que se sumer­ge en el per­tur­ba­dor y fas­ci­nan­te mun­do del ciber­se­xo y se embar­ca en una rela­ción extre­ma con un des­co­no­ci­do… Pero él, ¿la ha encon­tra­do a ella por azar o esta­ba bus­cán­do­la? Ama a su mari­do; la obse­sio­na un extra­ño. Es una madre devo­ta; le da igual que­dar­se sin nada. Sabe lo que hace; ha per­di­do el con­trol. Es inocen­te; es más que cul­pa­ble. Vive dos vidas. Podría per­der­las ambas.

Opinión

A las pocas pági­nas tras empe­zar la lec­tu­ra, y no es un spoi­ler ya que vie­ne en la sinop­sis, Julia se ente­ra por la poli­cía de que su her­ma­na Kate ha muer­to. Esta­ban en con­tac­to, pero vivían lejos y últi­ma­men­te no tenían una rela­ción muy cer­ca­na; y a tra­vés de Anna, la com­pa­ñe­ra de piso de Kate, se pone al corrien­te sobre cómo fue­ron sus últi­mos días.

Des­pués de esto lle­ga la par­te de la (no) acep­ta­ción de la muer­te; se des­cri­be su día a día sin resig­na­ción, pen­san­do que la poli­cía no hace todo lo que debe­ría y cre­yen­do que ella podría inves­ti­gar mejor lo que ocu­rrió; y con ello, de for­ma direc­ta, tam­bién ter­mi­na por des­cui­dar a su fami­lia y su tra­ba­jo, por cen­trar­se dema­sia­do en el pasa­do y olvi­dar casi en su tota­li­dad el pre­sen­te y el futuro.

Julia des­cu­bre que su her­ma­na no tenía más ami­gos sal­vo Anna, ni pare­ja, pero sí tenía encuen­tros casua­les con gen­te que cono­cía a tra­vés de una pági­na en inter­net. Así que pen­san­do que la poli­cía no ha inves­ti­ga­do lo sufi­cien­te, como ya había comen­ta­do, deci­de meter­se en esa mis­ma pági­na e inves­ti­gar un poco a gen­te cer­ca­na a don­de vivía Kate, y tra­tar de des­cu­brir así si alguien de los que cono­ció allí pudo que­dar con ella para matar­la. Has­ta que cono­ce a Lukas… y da por con­clui­da su inves­ti­ga­ción. De momento.

En cuan­to a los per­so­na­jes: Julia es el ele­men­to prin­ci­pal de toda la nove­la. Duran­te la narra­ción nos mete­mos por com­ple­to en su cabe­za. Sabe­mos qué pien­sa antes y des­pués de inter­ac­tuar con su fami­lia y ami­gos. No sólo hay diá­lo­gos duran­te las con­ver­sa­cio­nes, tam­bién se inter­ca­lan pen­sa­mien­tos, en los que ella bara­ja cada una de las opcio­nes que tie­ne en el momen­to… y oca­sio­nes lamen­ta­ble­men­te aca­ba decan­tán­do­se por la peor de todas las posi­bles. Es como tener la puer­ta abier­ta al cere­bro de otra per­so­na y poder via­jar por él con total libertad.

Des­pués tene­mos otros recu­rren­tes, y entre ellos los que más rele­van­tes con­si­de­ro son: Kate, la her­ma­na de Julia, que como ya sabe­mos está muer­ta, y es entorno a ella a quien gira toda la tra­ma de la nove­la con el fin de inves­ti­gar cómo murió y si todo es de reso­lu­ción tan fácil como cuen­ta la poli­cía; Hugh, el mari­do de Julia, quien aun­que no vea del todo bien qué hace y cómo hace —o deja de hacer— últi­ma­men­te algu­nas cosas Julia siem­pre la apo­ya e inten­ta ayu­dar­le a supe­rar la muer­te de su her­ma­na; Mar­cus, el exno­vio de Julia, la pare­ja con la que esta­ba jus­to antes de Hugh, el cual no tie­ne, en prin­ci­pio, dema­sia­da rele­van­cia en la his­to­ria y sus men­cio­nes no son sino fru­to del recuer­do y, qui­zá, de la nos­tal­gia, pero que final­men­te tie­ne un papel más impor­tan­te de lo que pare­ce en todo el asun­to; y Con­nor, que es el hijo de Julia y Hugh, aun­que si lees el libro ya des­cu­bri­rás más sobre él.

Y por últi­mo tene­mos a Lukas, que es la per­so­na que cono­ce Julia a tra­vés de la pági­na de inter­net en la que entra­ba su her­ma­na Kate para cha­tear y cono­cer a gen­te. Y a Anna, la ami­ga y com­pa­ñe­ra de piso de Kate. Entorno a estos per­so­na­jes es don­de, prin­ci­pal­men­te, trans­cu­rre el meo­llo de la his­to­ria en la últi­ma par­te del libro, así que no haré gran pre­sen­ta­ción sobre ellos para que a quien vaya a leer la his­to­ria pue­da sor­pren­der­le todo tan­to como a mí cuan­do la leí.

Duran­te los pri­me­ros capí­tu­los pen­sa­ba que el libro no iba a ser como espe­ra­ba, pero no obs­tan­te iba a seguir leyén­do­lo y dán­do­le una opor­tu­ni­dad, por­que aun­que un libro no sea como yo espe­ro que sea pue­do adap­tar­me a lo que en reali­dad sí es y que igual­men­te me gus­te. Y así fue. Has­ta pasa­da la mitad del libro no empie­za la acción, lo que yo de ver­dad espe­ra­ba que fue­ra. Es, qui­zá, has­ta ese pun­to, un poco soso; se cen­tra úni­ca­men­te en la impro­vi­sa­da rela­ción casual entre Julia y Lukas.

Pero todo cam­bia. De repen­te y sin pre­vio avi­so. Lle­ga la par­te que espe­ra­ba, lo que creía des­de el prin­ci­pio que iba a ser el libro. Lle­ga, la tie­nes delan­te, de sope­tón. Con el arte que S. J. Watson me ha demos­tra­do tener para crear situa­cio­nes de ten­sión abru­ma­do­ra; que, lite­ral­men­te, hace que se te dis­pa­ren las pul­sa­cio­nes por lo que está ocu­rrien­do y, mejor toda­vía, por lo que vas ima­gi­nan­do que está por ocu­rrir, aun­que toda­vía no lo sepas.

Voy a acu­ñar el con­cep­to «mar­car­se un Step­hen King»; díce­se de aquel autor que lle­na las pági­nas ini­cia­les con des­crip­cio­nes y hechos poco rele­van­tes para el trans­cur­so de la acción final, diga­mos, la impor­tan­te, y deja que las últi­mas pági­nas sean un cúmu­lo de esa acción y de situa­cio­nes ten­sas una tras otra. Y en efec­to: el autor me pare­ce que se ha mar­ca­do un Step­hen King. Y por todo lo alto.

Tan alto que lle­ga­mos a las últi­mas pági­nas del libro inclu­so dudan­do de si sabe­mos quié­nes somos noso­tros mis­mos. Los unos saben más de lo que supo­nía­mos, los otros omi­ten cosas que saben… pasa­mos toda la his­to­ria cre­yen­do saber cla­ra­men­te quié­nes son «los malos» y quié­nes son «los bue­nos» y de repen­te nada tie­ne sen­ti­do y todo se confunde.

Sin duda la par­te fuer­te de este libro es su dosis extra de sus­pen­se. Para quie­nes les gus­te no poder saber a cien­cia cier­ta cómo con­ti­nua­rá la his­to­ria por­que nada es lo que pare­ce y nada pare­ce lo que es, creo que no se arre­pen­ti­rán de la lec­tu­ra de este libro.

Estoy desean­do leer su ante­rior libro publi­ca­do; y, de aho­ra en ade­lan­te, pien­so leer todo lo que escri­ba este hom­bre. ¡Genial historia! 

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2 comentarios

  1. Lo de mar­car­se un Step­hen King lo estoy vivien­do con ten­sión en It, no creas. Que me que­da un cuar­to del libro o menos, y ahí esta­mos, aún de preám­bu­los XD

    Me ha gus­ta­do la sinop­sis. Me ha lla­ma­do la aten­ción. Lo aña­do a Goo­dreads, por­que no sue­lo leer libros de este esti­lo, pero cuan­do me pon­go sue­len gus­tar­me. Supon­go que “Ves­ti­do de novia” me dejó un poco plof, y por eso no lo he vuel­to a inten­tar últi­ma­men­te XD

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    • Step­hen King es un poqui­to cabron­ce­te con eso de dejar lo mejor para el final, pero se le coge cari­ño al buen hombre. 😛
      Éste tie­ne bas­tan­te car­ga sexual, tan­to a tra­vés de inter­net como físi­ca­men­te. A mí me encan­ta este géne­ro, pero hacía bas­tan­te tiem­po que no ter­mi­na­ba un libro pen­san­do: vaya crack, ha juga­do con mi men­te como le ha dado la gana. Sólo hubo una par­te de la his­to­ria que acer­té, y fue pen­san­do que no sería así pero que oja­lá fue­ra. Y hay quien dice que el pri­mer libro que escri­bió toda­vía es mejor que éste… O_o

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