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Mis primeros pasos en Android

22-IX-2011

Quienes me seguís sabréis que mis ini­cios en Android no fueron fáciles; aunque como ya dije, no fue cul­pa de Android, ni de Google, ni de Huawei… fue ínte­gra­mente cul­pa de Voda­fone, a quien com­pré el telé­fono. Cuestión de la que pre­fiero olvi­darme y esper­ar no ten­er más prob­le­mas —sean del tipo que sean— con ellos.

Quizá este artícu­lo lle­ga tarde, porque des­de que empecé a uti­lizar Android he ido dan­do unos cuan­tos pasos, lo que me hacen ten­er no tan fres­cos los primeros, pero antes de seguir avan­zan­do en la his­to­ria quiero empezar por el prin­ci­pio. Para quienes me sigáis des­de hace tiem­po, no os ven­drá de nue­vo si digo que mi ilusión de siem­pre fue ten­er un iPhone… pero por diver­sos motivos, nun­ca ha podi­do ser. Mi idea prin­ci­pal era ten­er­lo o no ten­er ningún smart­phone has­ta poder ten­er el que yo quería. La cual cam­bió, pen­sán­do­lo en frío, y vien­do que iba a pasar demasi­a­do tiem­po antes de que mi deseo pudiera hac­erse real­i­dad. Una ofer­ta de Voda­fone, ofre­cien­do un telé­fono de gama baja Android por 69€ en prepa­go hizo que me deci­diera a dar el salto y cono­cer de primera mano el mun­do de los smart­phones. Mun­do del cual, sea con el ter­mi­nal que sea, ya no quiero salir… porque sin­ce­ra­mente, esto es una mar­avil­la.

Cuan­do recibí el Voda­fone 858 Smart no sabía bien qué esper­ar; tan­to por las presta­ciones del telé­fono en sí, como por el sis­tema oper­a­ti­vo que tenía. Sabía que no iba a ser igual que el iPhone, y sabía inclu­so que no iba a ser como cualquier otro ter­mi­nal Android más potente, aunque ambos lleven el mis­mo sis­tema oper­a­ti­vo insta­l­a­do. El telé­fono es bien justi­to, tan­to de espa­cio —sobre todo— como de memo­ria RAM —se vuelve lento en oca­siones—. Lo cual impi­de el uso de cier­tas apli­ca­ciones con soltura. Y algo que me dio mucha más rabia fue que la cal­i­dad de la cámara imp­i­da la insta­lación de algu­nas de las mejores apli­ca­ciones fotográ­fi­cas que exis­ten para Android, como Camera360, por ejem­p­lo. Después util­icé Google Street View y daba fal­los… es decir, no se podía uti­lizar. Bási­ca­mente, todo lo que empecé proban­do no fun­ciona­ba como esper­a­ba. Esta­ba un poco desilu­sion­a­do, ya no con Android, porque Android es evi­dente que esas apli­ca­ciones puede uti­lizarlas, si no con el ter­mi­nal en cuestión, que es el que no lo per­mite.

Dejan­do a un lado el pes­imis­mo, me puse a bus­car apli­ca­ciones que sí puedo insta­lar, y bus­car la parte pos­i­ti­va de todo esto, que sin duda la tiene. Apli­ca­ciones que con­sidero impor­tantes, como Twit­ter y Face­book, aunque con una ver­sión bas­tante vie­ja —se actu­al­izan, claro—, ya vienen pre­in­sta­l­adas con el sis­tema oper­a­ti­vo. Real­mente, es lo que más horas de entreten­imien­to me apor­tan. Otra apli­cación clave es What­sApp, de la cual tam­poco expli­caré su fun­cionamien­to porque es de sobra cono­ci­da por la inmen­sa may­oría de per­sonas. A par­tir de ahí, empecé a insta­lar otras… has­ta que me quedé sin espa­cio. La may­oría de las apli­ca­ciones puedo pasar­las a la tar­je­ta de memo­ria exter­na, la cual es bas­tante difí­cil llenar, porque aunque pas­es esas apli­ca­ciones a la memo­ria exter­na siem­pre te que­da algo en la memo­ria inter­na del telé­fono… y tenien­do en cuen­ta lo justi­ta que es, se llena con una facil­i­dad pas­mosa. Me con­for­mé con ello durante un tiem­po, sin más. Res­i­gnación ante las cosas que no me gusta­ban, y ale­gría por poder ten­er las que sí fun­ciona­ban, ya que habi­en­do pasa­do de un patató­fono —como así le bau­ticé yo— a un smart­phone, por bási­co que sea, la difer­en­cia es abis­mal.

Aho­ra bien… ¿Des­de cuán­do me con­for­mo yo con algo, sin más, pudi­en­do ten­er solu­ción? En el próx­i­mo artícu­lo con­taré qué he hecho para que el telé­fono haya cam­bi­a­do del cielo a la tier­ra. Y que, en gran parte, ya pue­da ser ese telé­fono que quería ten­er. Pese a que no sea ni un iPhone ni un Sam­sung Galaxy SII, no hay que engañarse tam­poco.

¿Has encontrado algún error en el texto anterior? Me ayudarías mucho si lo reportaras.

5 comentarios

  1. […] Cuan­do llegué a ver Cyanogen­Mod pen­sé: ¡coño, yo quiero eso! Y como dije ante­ri­or­mente, en mis primeros pasos con Android: ¿para qué con­for­marte con una parte del pas­tel si te lo puedes com­er entero, e inclu­so […]

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  2. Jo! Nos has deja­do con una intri­ga a mi android y a mí.… :-/

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  3. jaja pron­to lo leerás, expli­caré cómo hac­er lo que hice para mi móvil, paso por paso, pero no creo que se difer­en­cie mucho en el resto de móviles, sólo bus­car el firmware especí­fi­co para ese móvil, que no todos tienen el mis­mo.

    Si cuan­do lo pon­ga te gus­ta y no encuen­tras cómo hac­er­lo para tu mod­e­lo de móvil, me dices cuál es y miro si es posi­ble hac­er­lo y cómo. 🙂

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  4. yo sé el final 😛 y lo estoy esperan­do, no nos hagas sufrir más xDDD

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  5. jaja­ja 😛

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