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Reseña: Harry Potter y el prisionero de Azkaban, de J. K. Rowling

8-XII-2016

Harry Potter y el prisionero de Azkaban, de J. K. Rowling

Har­ry Pot­ter y el pri­sionero de Azk­a­ban, de

Pági­nas: 360 ISBN: 9788478885190

Com­prar: papel ebook Edi­to­r­i­al: Sala­man­dra ficha del libro

Sinopsis

Por la cica­triz que lle­va en la frente, sabe­mos que Har­ry Pot­ter no es un niño como los demás, sino el héroe que ven­ció a lord Volde­mort, el mago más temi­ble y malig­no de todos los tiem­pos y cul­pa­ble de la muerte de los padres de Har­ry. Des­de entonces, Har­ry no tiene más reme­dio que vivir con sus pesa­dos tíos y su inso­portable pri­mo Dud­ley, todos ellos mug­gles, o sea, per­sonas no mag­as, que des­pre­cian a su sobri­no debido a sus poderes.

Igual que en las dos primeras partes de la serie —Har­ry Pot­ter y la piedra filoso­fal y Har­ry Pot­ter y la cámara sec­re­ta— Har­ry aguar­da con impa­cien­cia el ini­cio del ter­cer cur­so en el Cole­gio Hog­warts de Magia y Hechicería. Tras haber cumpli­do los trece años, solo y lejos de sus ami­gos de Hog­warts, Har­ry se pelea con su big­o­tu­da tía Marge, a la que con­vierte en globo, y debe huir en un auto­bús mági­co. Mien­tras tan­to, de la prisión de Azk­a­ban se ha escapa­do un ter­ri­ble vil­lano, Sir­ius Black, una asesino en serie con poderes mági­cos que fue cóm­plice de lord Volde­mort y que parece dis­puesto a elim­i­nar a Har­ry del mapa. Y por si esto fuera poco, Har­ry deberá enfrentarse tam­bién a unos ter­ri­bles mon­stru­os, los demen­tores, seres abom­inables capaces de robar­les la feli­ci­dad a los magos y de bor­rar todo recuer­do her­moso de aque­l­los que osan mirar­los. Lo que ninguno de estos mal­va­dos per­son­ajes sabe es que Har­ry, con la ayu­da de sus fieles ami­gos Ron y Hermione, es capaz de todo y mucho más.

Autora

J. K. Rowling

J. K. Rowl­ing (Yate, South Glouces­ter­shire, Inglater­ra, Reino Unido, 1965) es auto­ra de la saga de Har­ry Pot­ter, de otros tres libros com­ple­men­tar­ios pub­li­ca­dos orig­i­nar­i­a­mente con fines bené­fi­cos, de la nov­ela para adul­tos Una vacante impre­vista (2012) y, con el seudón­i­mo Robert Gal­braith, de la serie de nov­e­las policía­cas pro­tag­on­i­zadas por Cor­moran Strike. Debu­ta como guion­ista y pro­duc­to­ra con la pelícu­la basa­da en el libro Ani­males fan­tás­ti­cos y dónde encon­trar­los (2001). Además es tam­bién famosa por su his­to­ria de haber pasa­do de pobre a mul­ti­mil­lonar­ia en sólo cin­co años. La Sun­day Times Rich List de 2008 estimó la for­tu­na de Rowl­ing en 560 mil­lones de libras, sien­do la duodéci­ma mujer más rica en Gran Bre­taña.

Opinión

Empiezo a enten­der lo que todo el mun­do decía cuan­do empecé a leer Har­ry Pot­ter: «Este es el libro que menos me ha gus­ta­do de todos», o: «Ya verás, con­forme vas avan­zan­do va mejo­ran­do», etc. Y yo pens­a­ba: «¡Si a mí ya me están encan­tan­do!». Y creo que ya puedo con­fir­mar que es cier­to que van mejo­ran­do, porque aunque los dos primeros me gus­taron mucho, éste me ha gus­ta­do muchísi­mo más que los ante­ri­ores. Es difer­ente, en este libro pasan un sin­fín de cosas. Y además se conoce por primera vez a Remus Lupin y Sir­ius Black: dos per­son­ajes que me han encan­ta­do. Un libro muy entretenido y a mi pare­cer todavía más imag­i­na­ti­vo que los ante­ri­ores.

Lo guay de estos libros no son sólo las aven­turas que nos deparan, que tam­bién, pero creo que todavía más guay es cómo van hilán­dose unas con otras, la imag­i­nación nece­saria en la auto­ra para idear­las y tam­bién en quienes se ponen a leer estas his­to­rias para no andar cues­tionán­dose­las y sim­ple­mente dejarse lle­var dis­fru­tan­do de ellas.

Un breve y cómi­co resumen sobre lo que encon­traremos en este libro, quizá no apto para dra­ma queens de los spoil­ers pero que con­sidero que no desvela nada impor­tante que imp­i­da dis­fru­tar ple­na­mente de la lec­tura:

Har­ry Pot­ter está har­to de sus tíos y de su pri­mo, como siem­pre; se entera de que el mal­va­do Sir­ius Black ha escapa­do de la cár­cel y va a por él, pero cuan­do le ron­da los pasos un nue­vo deus ex machi­na de Rowl­ing con­sigue que sal­ga del apuro sin ape­nas darse cuen­ta; se sube a un auto­bús mági­co con­duci­do por un tipo loco que lo lle­va direc­ta­mente al calle­jón Diagon para gas­tarse parte de esa enorme for­tu­na que tiene en Gringotts pero que el muy rata (¡ratas!, qué pal­abra; cuan­do hayáis leí­do el libro veréis por qué hago este apunte) no es capaz de inver­tir en un rega­lo (o esa vari­ta que nece­sita­ba en el libro ante­ri­or) para su ami­go Ron Weasley en agradec­imien­to por lo bien que está portán­dose su famil­ia con él. Empieza el cole­gio, y ten­emos dos adul­tos nuevos como pro­fe­sores: Remus Lupin y el ya viejo cono­ci­do Rubeus Hagrid, a ambos pro­fe­sores les quiere todo el mun­do sal­vo los de Slytherin, que van ellos solos con­tra el mun­do. Durante la his­to­ria se nos pre­sen­ta a unas cuan­tas criat­uras mág­i­cas más, prin­ci­pal­mente: a los hipogri­fos, a los bog­garts y a los demen­tores; después tam­bién des­cub­ri­mos por ahí a unos cuan­tos ani­ma­gos y un licán­tropo. Al lado de Hog­warts está Hogsmeade, que es un pueble­ci­co chu­lo donde sólo habi­tan magos y venden todo tipo de cosas extrañas habit­uales en el mun­do mági­co, pero claro que a Har­ry no le dejan ir porque vive con tres idio­tas que no le fir­man la autor­ización para irse «de excur­sión» y el bru­jo loco que se ha escapa­do de Azk­a­ban quiere acabar con él. Oh, vaya, no me lo esper­a­ba: nue­vo deus ex machi­na, se le hace lle­gar a Har­ry una for­ma de escaparse del cole­gio sin que nadie se dé cuen­ta… y entre tan­to tam­bién empiezan los par­tidos de quid­ditch, pero Har­ry se que­da sin su Nim­bus 2000 y no tiene alas para volar… ¡al rico deus ex machi­na! ¿que Har­ry no tiene esco­ba? ¡se le regala la mejor, sin que le cueste ni un sólo knut!, no sea que se vaya a arru­inar el muy tacaño, cuan­do vaya a entrar a su caja fuerte en Gringotts va a ten­er telarañas. Y mien­tras la his­to­ria va de aquí para allá se mete en unos cuan­tos líos que nun­ca quedan en nada grave, el señor Black hace apari­ción este­lar en la his­to­ria, se habla un poco más de lo majos que eran los padres de Har­ry Pot­ter y el pro­fe­sor Severus Snape se vuelve todavía más odioso que de cos­tum­bre, en una especie de pelea en Slytherin para ver quién es más repe­lente de los dos, si él o Dra­co Mal­foy. Ten­go dudas sobre quién ganará esa batal­la. Y al final, como has­ta aho­ra viene suce­di­en­do, Har­ry vuelve al número 4 de Priv­et Dri­ve para pasar sus vaca­ciones de ver­a­no, dese­an­do ser may­or de edad para poder hac­er magia y poder dar­les patadas en el culo a esa pan­da de imbé­ciles sin ten­er que lev­an­tarse del sofá… o al menos de eso es de lo que ten­dría yo ganas.

Y este es el guión con el que Rowl­ing nos mantiene durante horas entretenidos con este libro.

Lo he repeti­do ya un sin­fín de veces, pero en serio: nun­ca es tarde para leer estos libros. Si todavía no lo habéis hecho pero dis­frutáis con la fan­tasía, ¡ani­maos! Son his­to­rias que de ver­dad merece la pena que sean leí­das. Y den­tro de muchos años no me cabe duda de que estarán en las lis­tas de impre­scindibles de la fan­tasía que mar­caron un antes y un después, si es que todavía no lo están.

Por cier­to: yo quiero un hipogri­fo como mas­co­ta.

Personajes

Si estáis leyen­do esto es porque prob­a­ble­mente ya hayáis leí­do algún libro de esta saga, y seréis con­scientes de que el pro­fe­sor Severus Snape no es pre­cisa­mente la ale­gría de la huer­ta con Har­ry Pot­ter… en real­i­dad no parece ser­lo con nadie, pero con él menos todavía. Pues bien, aunque Har­ry sea el per­son­aje prin­ci­pal, para mí es un poco meh y me gus­tan muchos otros antes que él, pero entre los Durs­ley y Snape con­siguen que me dé pena el chaval, y eso me cabrea aún más. En este libro Snape es espe­cial­mente cru­el con él, a veces da la impre­sión de que le ten­ga tir­ria. Sé que hay mul­ti­tud de fans de Snape, y por lo que creo enten­der, con­forme avan­za la saga lle­ga a suced­er algo que ni sé ni quiero saber que hace que todo el mun­do se encar­iñe de este pro­fe­sor con cara de mala leche, pero yo aho­ra opino sólo de lo que sé. Y como lo que sé es que se pasa un poco de estric­to con Har­ry (o quizá el resto de benévo­los y de ahí que se apre­cie el con­traste…) no puedo dejar pasar la opor­tu­nidad de destacar cier­ta parte del libro con la que dis­fruté mucho.

Resul­ta que en cier­to momen­to lle­ga a manos de Har­ry un obje­to mági­co con el que si dice la frase «juro solem­ne­mente que mis inten­ciones no son bue­nas» mien­tras acom­paña de un toque con la vari­ta sucede… algo. Y que cuan­do ter­mi­na de hac­er ese… algo, si dice «¡trav­es­ura real­iza­da!» nadie podrá saber para qué sirve. Pues el encan­ta­dor Snape se topa con Har­ry por­tan­do ese obje­to y tiene lugar esta esce­na (omi­to partes para que el obje­to siga sien­do sor­pre­sa):

—Veamos, veamos… […] ¡Rev­ela tu secre­to! —dijo, tocan­do el […] con la pun­ta de la vari­ta.
No ocur­rió nada. Har­ry enlazó las manos para evi­tar que tem­blaran.
—¡Mués­trate! —dijo Snape, gol­pe­an­do el […] con energía. […]
—¡Severus Snape, pro­fe­sor de este cole­gio, te orde­na enseñar la infor­ma­ción que ocul­tas! —dijo Snape, volvien­do a gol­pear el […] con la vari­ta.
Como si una mano invis­i­ble escri­biera sobre él, en la lisa super­fi­cie del […] fueron apare­cien­do algu­nas pal­abras: «El señor Lunáti­co pre­sen­ta sus respetos al pro­fe­sor Snape y le rue­ga que aparte la nar­i­zo­ta de los asun­tos que no le atañen.»
Snape se quedó hela­do. Har­ry con­tem­pló el men­saje estu­pe­fac­to. Pero […] no se detu­vo allí. Aparecieron más cosas escritas deba­jo de las primeras líneas: «El señor Cor­na­men­ta está de acuer­do con el señor Lunáti­co y sólo quisiera añadir que el pro­fe­sor Snape es feo e imbé­cil.»
Habría resul­ta­do muy gra­cioso en otra situación menos grave. Y había más: «El señor Canu­to quisiera hac­er con­star su estu­pe­fac­ción ante el hecho de que un idio­ta seme­jante haya lle­ga­do a pro­fe­sor.»
Har­ry cer­ró los ojos hor­ror­iza­do. Al abrir­los, el […] había aña­di­do las últi­mas pal­abras: «El señor Cola­gu­sano salu­da al pro­fe­sor Snape y le acon­se­ja que se lave el pelo, el muy guar­ro.»

Y me encan­ta esta esce­na y dis­fruté tan­to con ella espe­cial­mente porque Snape está toman­do de su propia med­i­c­i­na; a él le encan­ta ridi­culizar a sus alum­nos, espe­cial­mente si son de Gryffind­or, y más espe­cial­mente aún si se tra­ta de Har­ry Pot­ter, o en el caso de este libro, tam­bién a Hermione Granger, así que… ¡zas, en toda la boca! Me fas­tidia que él se meta con Har­ry, pero mi Hermione no se toca.

Después, como dije al prin­ci­pio, en este libro cono­ce­mos a Sir­ius Black. El temi­ble asesino en serie que se escapa de donde nadie se escapó jamás para matar a Har­ry Pot­ter y que, jun­to con lord Volde­mort, puedan make Amer­i­ca great again, o algo así. Su pre­sentación épi­ca ya augu­ran un papel este­lar en este libro… y aunque breve (o más breve de lo que me hubiera gus­ta­do), no defrau­da. Espero (y es lo que parece) que en sigu­ientes libros vuel­va a apare­cer este per­son­aje, que por lo que ha per­mi­ti­do que veamos de él has­ta aho­ra tiene pin­ta de que fácil­mente pue­da con­ver­tirse en uno de mis per­son­ajes favoritos. Lam­en­ta­ble­mente, por lo impor­tante que es este per­son­aje en este libro, no puedo dar muchos más detalles sobre él sin destri­par vil­mente la his­to­ria… y si me pusiera a cod­i­ficar spoil­ers al final estaría todo mar­ca­do como spoil­er… así que mejor lo des­cubrís por vosotros mis­mos.

Por últi­mo: Remus Lupin. el nue­vo pro­fe­sor de Defen­sa con­tra las Artes Oscuras. En mi opinión mil veces mejor que sus pre­de­ce­sores en esta asig­natu­ra: Quir­i­nus Quir­rell (era imbé­cil) y Gilderoy Lock­hart (era imbé­cil y además un inútil y un creí­do repe­lente). Pero es mejor por méri­tos pro­pios, no por deméri­tos de los ante­ri­ores, que entonces lo hubiera tenido muy fácil. Al des­pedirse de Har­ry, Lupin le dice «Estoy seguro de que nos volver­e­mos a encon­trar en otra ocasión». Y yo tam­bién espero que así sea.

Pros y contras

Mi pro, aunque ya suene repet­i­ti­vo en esta saga de libros, va para la his­to­ria y la diver­sión que nos pro­por­ciona. Para la imag­i­nación de Rowl­ing, para esa for­ma de volver a hac­er­nos sen­tir como un niño cuan­do leemos aunque ya haga mucho tiem­po que físi­ca­mente dejamos de ser niños. Y esta vez añadiré como novedad, pero no porque ante­ri­or­mente no lo pen­sara sino porque nun­ca recordé hac­er men­ción de ello aquí, tam­bién va para sus per­son­ajes: por cómo son y por lo bien definidos que están; te gusten más o menos, cuan­do se nom­bra a un per­son­aje todos ten­emos una idea común de cómo es, y eso es genial, y es debido a lo per­fec­ta­mente car­ac­ter­i­za­dos que están. Sim­ple­mente por los comen­tar­ios, aunque en el diál­o­go el nar­rador no especi­ficara quién habla, creo que todos podríamos saber con un mar­gen de error muy breve en la may­oría de los casos, quién está dicien­do esas pal­abras. Y eso es dig­no de men­ción.

Mi con­tra va para el final, que aunque no dudo de que en pos­te­ri­ores libros pue­da exi­s­tir esto de lo que me que­jo aho­ra, me hubiera gus­ta­do que en este libro hubiese suce­di­do ya. Aten­ción, spoil­er: una vez que ya se sabe que Sir­ius Black es inocente de lo que se le acusó en su día debería haber sido puesto en lib­er­tad y que pudiera dis­fru­tar de la vida nor­mal que injus­ta­mente le arrebataron. Y eso hubiera podi­do ser, pero por cul­pa de Snape (y esto hizo que le cogiera bas­tante manía; ya no sé si me cae peor Dra­co Mal­foy o él), de su estúpi­do ego y de su arro­gan­cia, de quer­er col­garse la medal­la (de Mer­lín, en este caso) no es capaz de recono­cer que Sir­ius Black no tiene cul­pa de nada y que él sólo apare­ció en esce­na para molestar… y aunque ya abro el paraguas pre­ven­ti­va­mente: este es el com­por­tamien­to de quien nece­si­ta que los demás le digan lo bueno que es porque se ve a sí mis­mo como un mojón… y ojalá en los próx­i­mos libros pue­da ver que no es así, y gus­toso lo diré en mi reseña. Y me hubiera gus­ta­do que esto hubiese suce­di­do en este libro porque tan­to Har­ry como Sir­ius se merecían la opor­tu­nidad de vivir jun­tos y que por fin Har­ry se ale­je de esa pan­da de cretinos con quienes vive en vaca­ciones. Lla­madme román­ti­co si os apetece.

Escudo de Hogwarts

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8 comentarios

  1. Yo tam­bién leí esta saga ya de adul­to, y sien­to lás­ti­ma por la gente que ni se plantea leer esta saga “porque me pil­la ya muy may­or”.
    Hay mucha más gente que le tiene cier­ta antipatía a Har­ry, no eres el úni­co, pero a mí no me pasó. Y eso que en el quin­to libro Har­ry está inso­portable (ya lo leerás).
    Respec­to a los per­son­ajes, es ver­dad que tienen un algo espe­cial… y a la vez paradóji­ca­mente los veo estereoti­pa­dos. Y ya digo que es paradóji­co, pero lo veo así: tienen mucho caris­ma todos y a la vez los veo de cartón.
    Respec­to al per­son­aje de Snape… sólo diré que Rowl­ing con sus giros no deja de sor­pren­derte. Por mucho que te pre­pares, nun­ca te lo esperas.
    Y en defin­i­ti­va, pocas sagas te tienen tan engan­cha­do a sus pági­nas como Har­ry Pot­ter. Para mí fue una gran decisión empezar a leerme esta saga.
    ¡Salu­dos!

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    • Estoy total­mente en con­tra de los libros por edades… Un libro es apropi­a­do para una per­sona depen­di­en­do de cómo sea y no de su edad, que no es más que un número. Yo de pequeño dis­fruta­ba muchísi­mo con libros de ter­ror, y lo sigo hacien­do aho­ra, pero tam­bién aho­ra dis­fru­to leyen­do los libros de Har­ry Pot­ter como cuan­do era pequeño lo hacía con libros de ter­ror. Creo que nun­ca es tarde, ni pron­to, para leer algo si es que ese algo te gus­ta. Aho­ra, en el caso de estos libros, si la fan­tasía no te gus­ta… es otro tema, pero no por ten­er cier­ta edad, sino porque no te gus­ta la fan­tasía.

      Para mí tam­bién está sien­do una decisión acer­ta­da empezar a leer estos libros, aunque social­mente ya no esté bien vis­to que con mi edad lea este tipo de libros. No sé quién le habrá dado a nadie potes­tad para decidir qué debe leerse con según qué edades. 😛

      ¡Un saludín! 😀

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  2. Me estás pican­do para volver a leerme todos estos libros. Lo que dis­fruté con ellos! Y no te voy a comen­tar mucho más, que si no, me veo dicién­dote algún spoil­er de los sigu­ientes libros. ¡Sigue dis­frután­do­los!
    Besotes!!!
    PD: Tam­bién creo que Un mon­struo viene a verte está sobreval­o­rado, demasi­a­do dolor, demasi­a­do sufrim­ien­to con­cen­tra­do en un solo niño… Un respiro, por favor!
    Más besotes!!!

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    • Ven­ga, ¡aní­mate a releer­los! Yo seguro que es una saga que, una vez ter­mi­na­da, seguro que en un tiem­po volveré a leer. Estoy dis­fru­tan­do un mon­tón con ella.

      En cuan­to a lo de Un mon­struo viene a verme, cuan­do escribí la reseña me sen­tía extraño porque sen­tía como que iba en con­tra del mun­do… la may­oría hablan mar­avil­las sobre la nov­ela y la pelícu­la, pero a mí no me gus­ta sen­tirme engaña­do a leer un libro, y cuan­do sien­to que me manip­u­lan para que algo me llegue por el sim­ple hecho de hac­er sufrir o dar pena gra­tuita­mente deja de gus­tarme ráp­i­da­mente. Y mola encon­trarse con más gente que se haya dado cuen­ta de este pun­to. 😀 Besos.

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  3. ¡Hola! La reseña es genial, ¡no he podi­do parar de reír, me has ale­gra­do el día; defin­i­ti­va­mente! Es mar­avil­loso que te estén gus­tan­do tan­to y espero que sigas dis­fru­tan­do los sigu­ientes libros.

    Este libro he de con­fe­sar que no es mi favorito den­tro de la saga (aunque sin duda me gus­ta mucho), ya que uno de mis per­son­ajes favoritos (Lord Volde­mort) no aparece, además de que debo ser la úni­ca en toda la saga a la que no le cae demasi­a­do bien Sir­ius. Aunque amo a Lupin.

    Respec­to a Har­ry, tam­poco es que sea de mis favoritos pero no me cae tam­poco mal. Adoro a Hermione y a Dra­co.

    ¡Un salu­do!

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    • ¡Hola, Isa! Muchas gra­cias por tus pal­abras, es genial que te haya gus­ta­do tan­to la reseña. Con el resumen quise pon­er­le el pun­to cómi­co a la reseña para que tam­bién fuese gra­ciosa. 😛 A lord Volde­mort todavía no he podi­do cono­cer­lo en sí mis­mo, sal­vo cuan­do se «man­i­festó» a través de Quir­i­nus Quir­rell en Har­ry Pot­ter y la piedra filoso­fal (que no me llamó la aten­ción) y cuan­do estu­vo con Har­ry como Tom Rid­dle en Har­ry Pot­ter y la cámara sec­re­ta (que me llamó un poco más la aten­ción la for­ma de ser del per­son­aje). Hermione es genial, pero Dra­co me cae mal, jaja. ¡Un saludín! 😀

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  4. Javi, yo soy una de esas equipo Snape… de hecho es mi per­son­aje favoritísi­mo de la saga (me gus­ta des­de el prin­ci­pio, es una tara que ten­go por per­son­ajes así) pero si sigues con la lec­tura acabarás enten­di­en­do por qué a tan­ta gente le gus­ta sobre todo cuan­do nos acer­camos al final de la saga y le aca­ban enten­di­en­do. Me cues­ta no decir más cosas en las que apo­yarme sin decir cosas que serían spoil­er.

    Sobre lo que dices del des­ti­no de Sir­ius… para mí es un fal­lo porque podrían haber hecho varias cosas dis­tin­tas para demostrar su inocen­cia (algu­nas no han sali­do así que ya lo dis­cu­tire­mos); aún así no es la úni­ca inco­heren­cia que existe en la nov­ela, al menos para mí.

    Un salu­do!

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    • ¡Hola, Andrea! Ten­go claro que cuan­do Snape tiene tan­tos fans debe de ser por algo, a lo que como todos indicáis, todavía no llegué. Me moles­ta que me caiga mal Snape porque me cae mal por cul­pa de Har­ry, y Har­ry a su vez no es que me caiga mal ni bien, pese a ser el pro­tag­o­nista me es un poco indifer­ente. Y me fas­tidia porque putea a menudo a Har­ry y hace que me dé las­timil­la el mucha­cho cuan­do por sí mis­mo es un poco meh. No sé si me expli­co bien pero esto que digo prome­to que en mi cabeza tiene sen­ti­do. 😀

      Lo de Sir­ius no me gustó nada, es con­denar al destier­ro a alguien injus­ta­mente. Entien­do que Rowl­ing por lo que fuera quisiera que el per­son­aje de Sir­ius sufriera, pero en ese caso pues que ni siquiera se hubiese averigua­do qué pasó de ver­dad con él y que o bien siga vagan­do por el mun­do huyen­do de todos o que lo cap­turen los demen­tores y lo devuel­van a Azk­a­ban… pero con­tar la ver­dad y que pese a ello no sir­va de nada… no sé. Es cier­to que las injus­ti­cias son fre­cuentes en el mun­do real y puede ser un refle­jo de ello, pero no sé, no me pare­ció bien, no se lo merecían ni él ni Har­ry. Y yo ven­ga pre­ocu­parme por Har­ry por cul­pa de ter­ceras per­sonas, cuan­do por él mis­mo ni fu ni fa. Ay… jaja.

      ¡Un saludín! 😀

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