Cuando a finales de octubre salió a la venta este libro supe que tenía que leérmelo. Para ninguno de quienes habitualmente me lean será novedad que Steve Jobs es uno de mis ídolos. Su pasión por el perfeccionismo, por cuidar hasta el más mínimo detalle, por su diseño minimalista y diáfano, sus ganas de ser simplemente el mejor... Me encanta.