Quería empezar el año leyendo un libro de los tantísimos que me ha ido recomendando mi madre. Y que, por cierto, hasta ahora aún no había leído. El primero es este. Me gustó mucho, es un libro cortito, de lectura rápida, y ameno. Como se ve en la crítica que hice en Goodreads parodia y desmitifica las leyendas urbanas sobre casas encantadas y fantasmas que tan populares son por estos lares. Lo hace en un tono sátiro y bastante ácido, pero el resultado es bueno. Perfecto para echarnos unas risas viendo lo mal que lo pasa el pobre fantasma.