Desde que escribí esta reseña en Goodreads, en septiembre, han pasado algunas cosas. Así que siendo un poco cabroncete podría decir que Josef Ajram ya sabe dónde tiene el límite, pero no lo diré. Los que os queráis enterar de por qué digo esto tenéis Google a golpe de click para descubrirlo, éste no es el propósito de la reseña.