El otro día terminé el libro «Soy Leyenda», de Richard Matheson. Quise leérmelo, sinceramente, porque la película de Will Smith me pareció genial. Es de esas que he visto muchas veces y que siempre me encantan. Obviamente, pensando que la película y el libro en el que, supuestamente, la misma está basada, iban a guardar semejanzas... Aunque ya se sabe que, en literatura y cine, el concepto de semejanza es algo distorsionado. Bien, pues en esta película la distorsión aún es más palpable que en el resto; me atrevería a decir que no se parece en el libro en el que se basa mas que en el título.