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Reseña: El misterioso caso de Styles, de Agatha Christie

19-I-2017

El misterioso caso de Styles, de Agatha Christie

El misterioso caso de Styles, de

Páginas: 202ISBN: 9788447368204

Comprar: papel ebook Editorial: RBA ficha del libro

Sinopsis

La millo­na­ria Emily Inglet­horp ama­ne­ce muer­ta en su habi­ta­ción sin indi­cio alguno de vio­len­cia. Aun­que la poli­cía des­car­ta que se tra­te de un ase­si­na­to, dema­sia­das riva­li­da­des en la vie­ja man­sión pro­pie­dad de la falle­ci­da hacen pen­sar en un posi­ble caso de enve­ne­na­mien­to que podría haber pasa­do des­aper­ci­bi­do. Cuan­do el detec­ti­ve Hér­cu­les Poi­rot lle­ga para encar­gar­se de la inves­ti­ga­ción, se encuen­tra fren­te a fren­te con la ava­ri­cia, los celos, las ten­sio­nes y la ambi­ción de una fami­lia que aspi­ra a here­dar una for­tu­na en dine­ro y pro­pie­da­des. Un mari­do infiel, su joven­cí­si­ma aman­te, unos hijas­tros envi­dio­sos, un extra­ño toxi­có­lo­go ale­mán…? Todos pare­cen sos­pe­cho­sos de haber aca­ba­do con la vida de Emily, aun­que sólo uno de ellos pue­de ser el ase­sino. Poi­rot debe­rá emplear­se a fon­do y usar todas sus armas para lle­gar al fon­do de su pri­mer caso literario.

Autora

Agatha Christie

Agat­ha Mary Cla­ris­sa Miller, Dame of the Bri­tish Empi­re (Tor­quay, Ingla­te­rra, Reino Uni­do, 1890 - Walling­ford, Ingla­te­rra, Reino Uni­do, 1976), más cono­ci­da como Agat­ha Chris­tie, fue una escri­to­ra y dra­ma­tur­ga bri­tá­ni­ca espe­cia­li­za­da en el géne­ro poli­cial, por cuyo tra­ba­jo tuvo reco­no­ci­mien­to a nivel inter­na­cio­nal. A lo lar­go de su carre­ra, publi­có 66 nove­las poli­cia­les, 6 nove­las román­ti­cas y 14 his­to­rias cor­tas —bajo el seu­dó­ni­mo de Mary West­ma­cott—. Mien­tras tra­ba­ja­ba como enfer­me­ra duran­te la Pri­me­ra Gue­rra Mun­dial, publi­có su pri­me­ra nove­la, El mis­te­rio­so caso de Sty­les (1920), don­de intro­du­jo por pri­me­ra vez el per­so­na­je del detec­ti­ve Hér­cu­les Poi­rot, per­so­na­je al cual tam­bién acom­pa­ña­rían más tar­de en la biblio­gra­fía de la auto­ra los de miss Mar­ple, el super­in­ten­den­te Battle y Tommy y Tup­pen­ce Beres­ford. En 1930, se casó con el arqueó­lo­go Max Mallo­wan, a quien acom­pa­ñó lar­gas tem­po­ra­das en sus via­jes a Irak y Siria. Sus esta­días ins­pi­ra­ron varias de sus nove­las pos­te­rio­res como Ase­si­na­to en Meso­po­ta­mia (1930), Muer­te en el Nilo (1936) y Cita con la muer­te (1938), muchas de las cua­les fue­ron adap­ta­das en tea­tro y cine con alta acep­ta­ción. El Libro Guin­ness de los Récords cali­fi­có a Chris­tie como la nove­lis­ta más ven­di­da de todos los tiem­pos, sola­men­te pre­ce­di­da por William Sha­kes­pea­re y la Biblia. Según el Index Trans­la­tio­num, Chris­tie es la auto­ra indi­vi­dual más tra­du­ci­da con edi­cio­nes en al menos 103 idio­mas. En 2013, su obra El ase­si­na­to de Roger Ackroyd (1926) fue ele­gi­da como la mejor nove­la de cri­men de todos los tiem­pos por 600 miem­bros de la Aso­cia­ción de Escri­to­res de Crimen.

Opinión

La úni­ca for­ma que ten­go de com­pa­rar este libro, tan­to para asig­nar­le una pun­tua­ción como para deci­dir cuán­to me ha gus­ta­do, apar­te de lógi­ca­men­te el res­to de nove­la poli­cía­ca y de intri­ga que he leí­do, es com­pa­rar­la con el úni­co libro que has­ta este momen­to había leí­do de la auto­ra: Diez negri­tos (1939). Y qui­zá esta últi­ma no sea la com­pa­ra­ción más obje­ti­va que se pue­da hacer, por­que casi cual­quier libro que com­pa­re a Diez negri­tos muy pro­ba­ble­men­te sal­drá perdiendo.

Éste es el pri­mer libro que escri­bió Agat­ha Chris­tie; tam­bién es el pri­me­ro en el que apa­re­ce su per­so­na­je estre­lla: Hér­cu­les Poi­rot. No voy a negar lo evi­den­te: entre el año 1920, año de publi­ca­ción de este libro, y 1939, año en que se publi­có Diez negri­tos, van 19 años en los que Chris­tie tuvo tiem­po más que sufi­cien­te para tra­zar su rum­bo, crear sus bases, ampliar sus recur­sos, fer­ti­li­zar su crea­ti­vi­dad y, en defi­ni­ti­va, coger sol­tu­ra y crear las tablas sufi­cien­tes como para poder escri­bir la mara­vi­lla que es Diez negri­tos y que, aun­que éste no es un mal libro, y repi­to para hacer hin­ca­pié: El mis­te­rio­so caso de Sty­les no es un mal libro, es de reci­bo decir que está a años luz de Diez negri­tos.

Al prin­ci­pio del libro se pue­de encon­trar una dra­ma­tis per­so­nae que sir­ve como ayu­da para que, aun­que no son dema­sia­dos per­so­na­jes, el lec­tor ten­ga una guía para no per­der­se y tener iden­ti­fi­ca­do en cada momen­to quién es cada uno de ellos y sus paren­tes­cos entre sí.

Para quien no ten­ga ni idea de cómo es el tipo de detec­ti­ve que se nos pre­sen­ta en este pri­mer libro de la lar­ga serie: es la típi­ca tra­ma detec­ti­ves­ca en la que en la mayor par­te de la his­to­ria se reca­ban prue­bas, se inte­rro­gan a sos­pe­cho­sos, se valo­ran las posi­bi­li­da­des, se espe­cu­la sobre qué pudo ocu­rrir, se inten­ta son­sa­car infor­ma­ción de unos, con­fun­dir a otros… Y no es has­ta pasa­dos los tres cuar­tos de la his­to­ria cuan­do se encuen­tra la pis­ta defi­ni­ti­va que con­si­gue resol­ver el caso y a modo de expo­si­ción final para que el lec­tor ate cabos el detec­ti­ve cuen­ta a los per­so­na­jes pre­sen­tes de la his­to­ria pun­to por pun­to qué suce­dió y qué pis­tas siguió para resol­ver el misterio.

Es un buen libro, Poi­rot es un per­so­na­je con el que pue­des espe­rar gran­des ratos de entre­te­ni­mien­to, por como es, por la for­ma tan carac­te­rís­ti­ca que tie­ne para rela­cio­nar­se con el res­to… La narra­ti­va de Chris­tie es muy bue­na, está muy bien escri­to, mane­ja bien los tem­pos, da la infor­ma­ción jus­ta y a cuen­ta­go­tas para que el lec­tor no pue­da ave­ri­guar dema­sia­do en cada capí­tu­lo ni se que­de con la sen­sa­ción de que no están con­tán­do­le nada nue­vo, etc. En resu­men: un libro entre­te­ni­do, con un mis­te­rio que se resuel­ve de for­ma curio­sa e ines­pe­ra­da (creo que esto va a ser tóni­ca habi­tual de Chris­tie, pese a la poca expe­rien­cia que toda­vía ten­go con ella), en un espa­cio redu­ci­do don­de todos sos­pe­chan de todos (igual que el lec­tor), con una fami­lia reple­ta de gen­te que tie­ne algo que sacar si la víc­ti­ma muere…

Aho­ra bien: ¿qué dife­ren­cia este libro de otra his­to­ria detec­ti­ves­ca más? Pues de ahí vie­ne mi baja pun­tua­ción: no sabría decir nada sal­vo la per­so­na­li­dad que Chris­tie deja impreg­na­da en el per­so­na­je de Hér­cu­les Poi­rot, en for­ma de ape­ri­ti­vo para abrir boca a lo que está por venir en suce­si­vos libros. Está bien para cono­cer el ini­cio de la auto­ra y su infa­li­ble detec­ti­ve, pero tam­po­co con­si­de­ro que sea como para tirar cohetes.

Características

La his­to­ria comien­za con una narra­ción en pri­me­ra per­so­na en la que Has­tings, el narra­dor de esta his­to­ria, cuen­ta en el pre­sen­te y en pri­me­ra per­so­na que va a narrar lo que suce­dió en «El caso de Sty­les»; a par­tir de ese momen­to el narra­dor hace una retros­pec­ción al momen­to en el que suce­die­ron los hechos, dan­do paso a una his­to­ria lineal narra­da en pri­me­ra per­so­na en el pasa­do. El esce­na­rio en el que dis­cu­rre la mayo­ría de la his­to­ria es la resi­den­cia de cam­po Sty­les Court, en Essex, Ingla­te­rra. La carac­te­ri­za­ción de los per­so­na­jes es indi­rec­ta, pues la mayo­ría de lo que pode­mos saber sobre ellos es debi­do a las inves­ti­ga­cio­nes rea­li­za­das por Hér­cu­les Poi­rot y las con­ver­sa­cio­nes que éste man­tie­ne con Has­tings. La his­to­ria se divi­de en tre­ce capí­tu­los y todos ellos cuen­tan con una lon­gi­tud mode­ra­da, lo cual con­si­gue que un libro que es cor­to de por sí toda­vía se agi­li­ce más en su lectura.

Personajes

El pri­mer per­so­na­je al que quie­ro hacer men­ción es a Has­tings: copro­ta­go­nis­ta y narra­dor de la his­to­ria. Se pre­sen­ta a este per­so­na­je como un mili­tar al que le han con­ce­di­do un mes de per­mi­so, y sin saber qué hacer ni adón­de ir, pues no tie­ne parien­tes pró­xi­mos, se encuen­tra con John Caven­dish, un vie­jo ami­go que al con­tar­le la his­to­ria le invi­ta a Sty­les Court, su resi­den­cia de cam­po aun­que pro­pie­dad de su madras­tra Emily Inglet­horp. La seño­ra Inglet­horp apa­re­ce muer­ta una maña­na estan­do ya él hos­pe­da­do en la casa, y para tra­tar de arro­jar luz sobre el posi­ble caso de enve­ne­na­mien­to. Aun­que no es deci­si­vo, es un per­so­na­je impor­tan­te por­que, en pri­mer lugar, nos pre­sen­ta de mane­ra for­mal y hace entrar en esce­na al detec­ti­ve Poi­rot; es par­te cla­ve en la reso­lu­ción del caso, si bien no en las inves­ti­ga­cio­nes más impor­tan­tes, sí como una espe­cie de cebo para que los posi­ble­men­te impli­ca­dos se crean a sal­vo mien­tras Poi­rot lle­va a cabo sus metó­di­cas pes­qui­sas para tra­tar de dar con el cul­pa­ble; y tam­bién por­que median­te las char­las que man­tie­ne con Poi­rot vamos noso­tros, a la vez que ellos (más o menos) sos­pe­chan­do de estos, des­car­tan­do a aque­llos, según las prue­bas que van reca­bán­do­se o en los deta­lles que van dán­do­se cuen­ta con­for­me avan­zan los días.

Des­pués, como no podía ser de otra for­ma, quie­ro comen­tar acer­ca de Hér­cu­les Poi­rot: el detec­ti­ve estre­lla de Chris­tie. Se le des­cri­be como un bel­ga de esta­tu­ra más bien baja, con bigo­te per­fec­ta­men­te cui­da­do, cabe­za en for­ma de hue­vo, siem­pre con un tra­je ele­gan­te y ni una mota de pol­vo en él o en sus zapa­tos, maniá­ti­co del orden y el méto­do, lau­rea­do exagen­te de la poli­cía de Bél­gi­ca y aho­ra exi­lia­do en Ingla­te­rra. Sus téc­ni­cas qui­zá sean poco orto­do­xas, se basa más en pre­sen­ti­mien­tos que en prue­bas (cuan­do no las encuen­tra), hay momen­tos en los que él mis­mo con­fie­sa que sabe que va por el camino ade­cua­do pero que toda­vía no pue­de pro­ce­der a la reso­lu­ción del caso por­que toda­vía no ha encon­tra­do las prue­bas que se nece­si­tan para que la poli­cía, un jura­do o un juez den por cier­tas sus teo­rías. Y tie­ne, por qué no decir­lo, una for­ma de cele­brar sus peque­ños éxi­tos muy curio­sa; que entre la con­cen­tra­ción men­tal que pue­de supo­ner la reso­lu­ción de un enig­ma com­pa­ran­do pis­tas y a ver a qué pun­to lle­van, hace un drás­ti­co cam­bio que dis­trae, des­pe­ja y ani­ma a seguir leyen­do más para saber qué nue­va idea ha pasa­do por su men­te que lo ha pues­to tan contento.

Pros y contras

Mi pro, com­mo creo que era de espe­rar, va para Hér­cu­les Poi­rot: es un fan­tás­ti­co per­so­na­je, metó­di­co y por tan­to curio­so, con un tras­fon­do intri­gan­te, pecu­liar, caris­má­ti­co… Me ha encan­ta­do espe­cial­men­te sus espon­tá­neas y lla­ma­ti­vas for­mas de reac­cio­nar cuan­do des­cu­bre una nue­va pis­ta que pien­sa que le lle­va­rá por el camino correc­to, cómo sabe gran­jear­se la con­fian­za y res­pe­to de las per­so­nas a las que está inves­ti­gan­do con el fin de que con­fíen en él para son­sa­car­le la infor­ma­ción que muy pro­ba­ble­men­te otros no con­se­gui­rían… Un enor­me per­so­na­je que, intu­yo, le que­da aún mucho que evo­lu­cio­nar en com­pa­ra­ción a lo que será con la pin­ce­la­da que se nos mues­tra en este libro.

Mi con­tra, igual que al prin­ci­pio dije que no sabía en qué se podía dife­ren­ciar ésta de cual­quier otra nove­la detec­ti­ves­ca y que por eso no le daba más pun­tua­ción, tam­po­co le he dado menos por­que tam­po­co he encon­tra­do nada que me chi­rríe sobre­ma­ne­ra, nada que le eli­mi­na­ría, ni nada que no me haya gus­ta­do. Es un libro cor­ti­to, se hace ameno y lige­ro. Se pre­sen­ta un mis­te­rio y con pacien­cia al final ter­mi­na por resol­ver­se. No lle­va­ba expec­ta­ti­vas cuan­do empe­cé a leer­lo, y no me ha sor­pren­di­do ni para mejor ni para peor, así que no sé qué des­ta­car como par­te nega­ti­va de él… y eso, en cier­to modo, tam­bién es algo posi­ti­vo que aña­dir­le al libro.

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6 comentarios

  1. Muy bue­na rese­ña. Un buen libro para pasar una tar­de de lec­tu­ra entre­te­ni­da inten­tan­do des­cu­brir al ase­sino. A mí tam­bién me gus­to más Diez negritos.
    Besos

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    • Segui­ré leyen­do los demás libros de Poi­rot, a ver cómo evo­lu­cio­na el per­so­na­je. Repre­sen­ta muy bien a las fami­lias de la épo­ca, y el detec­ti­ve le da una chis­pa, un toque fue­ra de lo común, que lo hace muy atrac­ti­vo. A ver qué depa­ran los pró­xi­mos. 😛 Besos.

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  2. Yo por aho­ra, el libro de Agat­ha Chris­tie que quie­ro leer es Diez negri­tos. Y una vez leí­do, ya veré si sigo con algu­nos más.
    Una duda que ten­go, ¿Hér­cu­les Poi­rot es el detec­ti­ve de todas las nove­las de Chris­tie? Me sue­na que en Diez negri­tos no apa­re­ce como personaje.
    ¡Salu­dos!

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    • ¡Hola! No, Hér­cu­les Poi­rot es uno de sus per­so­na­jes, qui­zá el más famo­so, pero tam­bién tie­ne otros per­so­na­jes recu­rren­tes, como por ejem­plo miss Mar­ple, que sale en varias de sus nove­las. Y algu­nas inde­pen­dien­tes, como Diez Negri­tos, que no tie­ne nin­gún per­so­na­je que apa­rez­ca en otras nove­las. Diez negri­tos creo que es acier­to segu­ro, a ver qué te pare­ce a ti. ¡Un saludín!

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  3. ¡Hola! Ten­go este libro espe­rán­do­me en mis estan­te­rías, a ver qué tal ;). Quie­ro inten­tar leer todas las obras de Chris­tie por orden de publi­ca­ción para poder apre­ciar 100% su evo­lu­ción. Me ha encan­ta­do tu rese­ña, ¡un saludo!

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    • ¡Hola, Isa! Yo todas las obras de Chris­tie no sé si las lee­ré, pero al menos a la saga de Poi­rot sí quie­ro dar­le una opor­tu­ni­dad, y si veo que la cosa sigue bien, pues amplia­ré al res­to de libros. Como dices, está genial ir vien­do la evo­lu­ción (o invo­lu­ción, en algún caso, jaja) de los auto­res a lo lar­go de sus años; el reto de leer la biblio­gra­fía de Step­hen King que lle­vo entre manos, en orden de publi­ca­ción, es para eso mis­mo, y así poder ir vien­do sus mejo­ras como escri­tor. Es una expe­rien­cia muy chu­la. A ver qué te pare­ce a ti el señor Poi­rot cuan­do empie­ces a leer el libro. 😀 Besos.

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