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Reseña: Apocalipsis, de Stephen King

2-V-2017

Apocalipsis, de Stephen King

Apocalipsis, de

Páginas: 1584ISBN: 9788497599412

Comprar: papel ebook Editorial: DeBolsillo ficha del libro

Sinopsis

Esta nar­ración cuen­ta cómo un virus gri­pal, crea­do arti­fi­cial­mente como posi­ble arma bac­te­ri­ológ­i­ca, se extiende por Esta­dos Unidos y provo­ca la muerte de mil­lones de per­sonas. Los super­vivientes tienen sueños comunes, en los que apare­cen una anciana y un hom­bre joven. La mujer anciana los inci­ta a via­jar a Nebras­ka para com­bat­ir a Ran­dall Flagg, un abom­inable per­son­aje que lid­era las fuerzas del mal y bus­ca su aniquilación defin­i­ti­va medi­ante un temi­ble arse­nal nuclear.

Autor

Stephen King

Stephen Edwin King (Port­land, Maine, Esta­dos Unidos, 1947) es un escritor cono­ci­do por sus nov­e­las de ter­ror. Los libros de King han esta­do muy a menudo en las lis­tas de super­ven­tas. En 2003 recibió el Nation­al Book Award por su trayec­to­ria y con­tribu­ción a las letras esta­dounidens­es, el cual fue otor­ga­do por la Nation­al Book Foun­da­tion, en 2007 recibió el Grand Mas­ter Award que otor­ga la aso­ciación Mys­tery Writ­ers of Amer­i­ca, así como tam­bién ha sido en múlti­ples oca­siones ganador del Pre­mio Bram Stok­er otor­ga­do por la Hor­ror Writ­ers Asso­ci­a­tion. Entre sus títu­los más céle­bres cabe destacar El mis­te­rio de Salem’s Lot (1975), El res­p­lan­dor (1977), La zona muer­ta (1979), Ojos de fuego (1980), Mal­efi­cio (1984), It (1986), Apoc­alip­sis (1990), La mil­la verde (1996) y las siete nov­e­las que com­po­nen el ciclo «La Torre Oscu­ra». Sus últi­mos libros pub­li­ca­dos en español son Quien pierde paga (2015), Revival (2014), Mr. Mer­cedes (2014), Doc­tor Sueño (2013) y Joy­land (2013).

Opinión

En mi reto de leer todos los libros de Stephen King por orden de pub­li­cación (en lo posi­ble al menos) el próx­i­mo en la lista era éste, Apoc­alip­sis, y tenía ganas de leer­lo. Es, en mi opinión, jun­to con It (1986), dos de los libros más emblemáti­cos y cono­ci­dos de Stephen King. No obstante, el miedo a leer­lo era direc­ta­mente pro­por­cional a las ganas que tenía de leer­lo, es de esos libros que reciben críti­cas de todo tipo, a la par bue­nas y malas, sobre todo en el final; y las malas sue­len ser bas­tante duras… entien­do que después de leer casi 1600 pági­nas, si el final no te gus­ta, es como para pon­er a cal­do tan­to el libro como al autor… así que aunque las tenía en cuen­ta, no hice demasi­a­do caso de ellas y, como se suele decir: p’alante.

Quiero dejar claro que el libro me ha gus­ta­do mucho… me ha encan­ta­do. Es un libro exce­lente, aunque no apto para gente que aca­ba de empezar a leer, ni tam­poco para quienes pese a que haga tiem­po que lean de for­ma reg­u­lar no hayan leí­do todavía unos cuan­tos libros de este autor para hac­erse una idea de cómo escribe y cómo sue­len ser la may­oría de sus libros. En este libro que­da mucho más patente que en otros que Stephen King pri­or­iza, metafóri­ca­mente hablan­do, más el via­je que el des­ti­no final.

El planteamien­to de los libros de Stephen King suele atra­par, describe el esce­nario y los per­son­ajes de for­ma magis­tral, de un modo que pocos autores son capaces de hac­er; el nudo suele ser poco con­stante, como cuan­do vas a un par­que de atrac­ciones en el que hay una atrac­ción que va hac­er que la adren­a­li­na se te dis­pare, pero has­ta que lle­gas a ese pun­to la máquina en la que vas mon­ta­do hace un recor­ri­do más bien insul­so para coger la sufi­ciente dis­tan­cia y pos­te­ri­or veloci­dad para lle­gar al momen­to épi­co lo más rápi­do posi­ble y que esa esce­na quede reteni­da en tu cere­bro cuan­to más tiem­po mejor… y jus­to después de ese momen­to, vuelta a empezar, porque si hay doble (o triple) ración de esa parte frenéti­ca, todavía será mejor; y nor­mal­mente el desen­lace decae un poco… en algunos para remon­tar un poco en el final, y en otros para ter­mi­nar de caer del todo y dejarte con una sen­sación agridulce pen­san­do que el final no le hace jus­ti­cia al resto del libro.

En cier­to modo en éste pasa lo que en la may­oría de libros de Stephen King: el planteamien­to es sub­lime, se nos pre­sen­ta al Capitán Tro­ta­mun­dos (así lla­man al virus gri­pal) y las atro­ci­dades que a causa de él pueden ir vién­dose por todo Esta­dos Unidos, se nos pre­sen­ta a un sin­fín de per­son­ajes, que para algunos de ellos poco después de saber quiénes son, qué hacen y de dónde son, el autor tiene prepara­da una muerte poco agrad­able, y empieza a dárse­le pro­tag­o­nis­mo poco a poco al elen­co de per­son­ajes que estarán acom­pañán­donos durante toda la his­to­ria; en el nudo se puede obser­var tam­bién el mis­mo patrón que en el resto de libros del autor, pero al tratarse de un libro de tropecien­tas pági­nas sus pun­tos clave y por exten­sión tam­bién sus pun­tos más flo­jos son may­ores y más fre­cuentes; para el desen­lace hay opin­iones para todos los gus­tos, como ya dije… a mí me ha gus­ta­do, no era lo que esper­a­ba, y creo que lo que esper­a­ba me hubiese gus­ta­do más, pero de igual for­ma me ha gus­ta­do y me he queda­do con­tento con él. Más ade­lante ya hablaré más detenida­mente de este final, aunque ya ade­lan­to que será con spoil­ers… es imposi­ble referirse a él sin destri­par el libro (un poco más sólo de lo que ya spoilea la sinop­sis).

Por comen­tar dos curiosi­dades más sobre este libro: la primera en relación al tema de las muertes que ya comen­té antes, añadir que al prin­ci­pio hay capí­tu­los enteros donde no para de morir gente, ya dije que a algunos per­son­ajes poco después de cono­cer­les se les mata de múlti­ples y atro­ces for­mas, pero hay capí­tu­los en los que para dejar al lec­tor con la sen­sación de la mag­ni­tud que está alcan­zan­do la pan­demia del Capitán Tro­ta­mun­dos King no para de aniquilar a toda la gente nue­va que va cre­an­do y a otra tan­ta que se nos pre­sen­tó breve­mente en capí­tu­los ante­ri­ores; tam­bién decir que se men­cio­nan un mon­tón de libros den­tro de la his­to­ria, en algu­nas oca­siones explíci­ta­mente, dicien­do títu­los con­cre­tos, y en otras hacien­do un breve resumen de la tra­ma, o de parte de ella, para que quienes los hayan leí­do sep­an ráp­i­da­mente a qué libro se está refirien­do el per­son­aje o el nar­rador.

Y una últi­ma cosa que merece ser desta­ca­da por todo lo alto: ya he dicho que hay un sin­fín de per­son­ajes… excluyen­do a los que son «de rel­leno», que mueren al poco de cono­cer­les, siguen sien­do muchos. Pero es tal la maestría con la que car­ac­ter­i­za a sus per­son­ajes, lo que ter­mi­nas por cono­cer sus aspira­ciones, sus temores, cómo pien­san, etc, que aunque sea una nov­ela coral y que el inter­cam­bio de voces nar­rado­ras no se pro­duz­ca nece­sari­a­mente con un cam­bio de capí­tu­lo, no me sen­tí per­di­do en ningún momen­to, como sí me ha pasa­do en otros libros en los que no sabía qué per­son­aje esta­ba actuan­do como nar­rador en cada momen­to. Dado el gran número de per­son­ajes dis­tin­tos, con sus difer­entes per­son­al­i­dades, pien­so que es jus­to que sea men­ciona­do y admi­ra­do.

Características

La his­to­ria da comien­zo pre­sen­tán­donos cómo se empezó a propa­gar el virus de la super­gripe bau­ti­za­do como Capitán Tro­ta­mun­dos, con un nar­rador exter­no omni­sciente. Durante el planteamien­to se nos pre­sen­ta a un número ele­va­do de per­son­ajes, pero sólo unos pocos de ellos final­mente ten­drán la cat­e­goría de per­son­ajes pro­tag­o­nistas. Durante el nudo y el desen­lace la estruc­tura cam­bia y pasa a ten­er un nar­rador múlti­ple: cada uno de los ya estable­ci­dos como per­son­ajes prin­ci­pales va asum­ien­do el rol de nar­rador en algu­nas partes de la his­to­ria; el inter­cam­bio entre unos y otros nar­radores no nece­sari­a­mente se pro­duce con un cam­bio de capí­tu­lo; aunque la his­to­ria sigue un orden lin­eal, cada uno de estos per­son­ajes pro­tag­o­nistas va hacien­do de tan­to en tan­to ret­ro­spec­ciones bien men­tal­mente o con­tán­dole la his­to­ria de sus respec­ti­vas vidas a otros per­son­ajes con lo que se nos facili­ta saber cómo eran y qué hacían antes del con­flic­to. En cuan­to a la car­ac­ter­i­zación de los per­son­ajes en esta his­to­ria la hay de los dos tipos, tan­to direc­ta como indi­rec­ta: tan­to de unos como de otros en algún momen­to el nar­rador apor­ta datos para que sep­a­mos cómo son, pero en su may­oría son ellos mis­mos quienes se describen a sí mis­mos con sus acciones y pen­samien­tos. La local­ización que abar­ca esta his­to­ria, en gen­er­al, es todo Esta­dos Unidos, aunque el grue­so de la his­to­ria se sitúa en Boul­der (col­orado) y en Las Vegas (Neva­da). La his­to­ria se divide en 79 capí­tu­los y, en su may­oría, son bas­tante exten­sos.

Personajes

Otro de los patrones car­ac­terís­ti­cos de King cuan­do escribe sus libros son los roles en común de los per­son­ajes que apare­cen en sus nov­e­las. Me expli­co: cam­bian los nom­bres, las edades de los per­son­ajes, sus apari­en­cias, sus habil­i­dades, etc. Pero cuan­do has leí­do algún libro de este autor sabes que suele haber un alco­hóli­co, un escritor frustra­do, un joven con poderes sobre­nat­u­rales o con unos diál­o­gos y una for­ma de ser nada habit­uales para su edad, etc. Bien, pues en este libro, cuan­do traté de pre­de­cir qué rol ocu­parían en muchos casos fal­lé com­ple­ta­mente. Muchos de ellos tienen cual­i­dades que les per­miten ocu­par uno de esos roles car­ac­terís­ti­cos, pero como hay tan­tísi­mos per­son­ajes en esta his­to­ria es difí­cil acer­tar con el primero que crees que puede dar el per­fil para ocu­par ese rol.

Aunque los per­son­ajes son muchos, y con­forme vas cono­cién­doles te encar­iñas fácil­mente con ellos, sólo haré men­ción a quienes pien­so que son más rep­re­sen­ta­tivos de la his­to­ria… y den­tro de ellos, sólo una breve selec­ción de mis favoritos, si no no ter­mi­naría nun­ca.

Nick Andros: sé que éste es el pre­vis­i­ble porque es de los primeros a los que fácil­mente puedes coger car­iño aunque sólo sea por mera empatía. Es un chico sor­do­mu­do, pero sus caren­cias a la hora de comu­ni­carse con otras per­sonas (cosa que se lo pone difí­cil en el nue­vo mun­do que nos pre­sen­ta la nov­ela) la com­pen­sa tenien­do una mente capaz de engen­drar unas ideas y unos planes de escán­da­lo.

Kojak: este es rápi­do, ¡quiero un per­ro como él! Ya está. Super fan.

Harold Emery Laud­er: aunque definir­lo como uno de mis per­son­ajes favoritos por el mero hecho de apare­cer en esta lista quizá no sea del todo una defini­ción cor­rec­ta de mi sen­timien­to hacia él, creo nece­sario que esté. Es un per­son­aje clave, y aunque no es fácil que te resulte sim­páti­ca una per­sona así, hay que recono­cer­le las habil­i­dades que casi nadie ha sabido o queri­do recono­cer­le: es un tipo suma­mente lis­to a la par que descere­bra­do… a causa de lo que sea, da igual, pero le fal­ta un regón. Gra­cias a sus ideas los demás super­vivientes inmunes a la gripe pudieron reunirse fácil­mente en la Zona Libre de Boul­der. Luego… pues bueno, pero en fin. Si habéis leí­do el libro o cuan­do lo leáis ya enten­deréis por qué escri­bo esas cosas.

Frances Gold­smith: es la chi­ca por la que más sim­patía he sen­ti­do; y no creo que haya sido casu­al­i­dad, sino más bien pre­med­i­ta­do por el señor King. Empieza la his­to­ria del Capitán Tro­ta­mun­dos estando ella embaraza­da, con una madre loca que la odia, y un novio que la deja tira­da porque no se siente prepara­do para ten­er un hijo y la ins­ta a abor­tar… sólo con un padre que la quiere y la com­prende, pero que por cul­pa del virus ella mis­ma tiene que ver cómo se muere. Una de las más vul­ner­a­bles del grupo, pero que pese a todo lo que le ha pasa­do en su vida, no sólo durante este con­flic­to sino tam­bién antes, saca for­t­aleza de donde no se espera y tira ade­lante con todo. Genial lec­ción.

Glenn Bate­man: es un anciano sociól­o­go al que per­fec­ta­mente se le podría aplicar aque­l­lo de que sabe más por viejo que por dia­blo; es, jun­to con Nick Andros, una de las grandes cabezas pen­santes de la Zona Libre. Sus estu­dios como sociól­o­go además le vienen de mar­avil­la en innu­mer­ables oca­siones porque sabe cómo tratar a la gente y qué hac­er en cada caso para que las mul­ti­tudes reac­cio­nen de for­ma favor­able a algún cam­bio que les saque rad­i­cal­mente de lo poco que les pue­da quedar de su zona de con­fort dada la situación.

Stu­art Red­man: tam­bién, jun­to con Nick Andros, es uno de los primeros per­son­ajes que apare­cen en este libro y que nos acom­pañarán a lo largo de la tra­ma. Es, además, uno de los primeros per­son­ajes en ser tes­ti­go del nue­vo virus, ya que por cues­tiones de azar uno de los primeros infec­ta­dos que se cono­cen va a parar al pueblo de donde es Stu y tan­to a él como a otros más el Gob­ier­no los secues­tra (y sí, se le puede lla­mar secue­stro a lo que les hacen) para estu­di­ar el virus y tratar de crear un posi­ble antí­do­to o cualquier cosa que palíe sus efec­tos. Aunque en su ante­ri­or vida nada tenía que ver con las cual­i­dades y capaci­dades que desar­rol­la en esta nue­va vida, es un per­son­aje que encar­na a la per­fec­ción el rol de paci­fi­cador, de hom­bre tran­qui­lo y jus­to, cosa que viene genial en los momen­tos de incer­tidum­bre en los que cualquier rup­tura de la armonía puede provo­car el caos.

Por últi­mo ten­emos a Tom Cullen que es otro de los per­son­ajes clave de la his­to­ria, y a los ya men­ciona­dos ante­ri­or­mente Abi­gail Free­man­tle y Ran­dall Flagg, que encabezan el ban­do de los buenos y el ban­do de los mal­os respec­ti­va­mente en esta his­to­ria. Y aunque sus pape­les son muy impor­tantes, entien­do que es mejor no decir nada sobre ellos para que la sor­pre­sa sea la mis­ma que cuan­do les conocí yo sin saber nada acer­ca de ellos pre­vi­a­mente.

Pros y contras

Mi pro en esta ocasión va para la car­ac­ter­i­zación de los per­son­ajes. Sé que en un libro de King esto es pre­deci­ble y es como apos­tar a cabal­lo ganador, pero es que de entre los libros que he podi­do leer de él has­ta aho­ra en éste esto se refle­ja espe­cial­mente. Fran­nie, Harold, Lar­ry, Glen, Stu, Nick, Tom, Nadine, Joe/Leo… ¡conoz­co a cada uno de ellos como si fue­sen ami­gos míos des­de hace años! King les dota de una per­son­al­i­dad que se me hace muy real, no exis­ten buenos buenísi­mos ni mal­os malísi­mos porque en real­i­dad nadie es 100% bueno ni 100% malo sino que depende de la ocasión, y a todos estos per­son­ajes se les conoce per­fec­ta­mente tan­to por sus for­t­alezas como por sus debil­i­dades. Me parece una con­struc­ción de per­son­ajes (tan­tos y tan vari­a­dos entre sí) magis­tral; inclu­so a los secun­dar­ios, aunque en menor medi­da, ter­mi­nas por cono­cer­les real­mente bien.

Aunque lo fácil sería dar­le mi con­tra a la exten­sión despro­por­ciona­da que tiene el libro, como he vis­to en muchísi­mas reseñas, yo no con­sidero que sea así. Es cier­to que hay partes que pueden pare­cer «de rel­leno», pero creo que esas partes tienen jus­ti­fi­cación: al prin­ci­pio, la can­ti­dad de per­son­ajes que se pre­sen­tan (inútil puede pare­cer, porque van a morir en la sigu­iente pági­na) existe para crear sen­sación de descon­trol, de páni­co, de muerte allá por donde se vaya… ¿y qué es una pan­demia si no eso? Después, durante el nudo, es cier­to que hay mon­tones de pági­nas reple­tas de reflex­iones, de pen­samien­tos, de quizá podríamos lla­mar­les ton­terías que en una vida cor­ri­ente ni nos las plantearíamos… ¿pero qué es una nov­ela postapoc­alíp­ti­ca si no? ¿Qué pueden hac­er los per­son­ajes? ¡Todo son dudas, todo son pen­samien­tos y miedo! No obstante, he encon­tra­do un con­tra que a mi juicio tiene más peso que el número de pági­nas: el final. Y no estoy volvién­dome loco, ya dije que me gustó aunque no era lo que esper­a­ba… y aho­ra mis­mo comen­taré exten­sa­mente sobre él, pero pese a que me gustó creo que podría haberse puesto fácil­mente un final en la línea de la his­to­ria, que agradase a muchísi­ma más gente que al final por el que se optó, y pien­so que eso es un error por parte de King.

El final

Como ya dije al prin­ci­pio: el final me gustó, aunque no era lo que yo esper­a­ba. Por si alguien no lo sabe: se han escrito dos ver­siones de este libro (las primeras pági­nas de este vol­u­men aclaran este pun­to), la orig­i­nal y una ver­sión pos­te­ri­or en la que se incluyen esce­nas que esta­ban en el man­u­scrito orig­i­nal pero que por razones de pre­supuesto la edi­to­r­i­al con­sid­eró con­ve­niente elim­i­nar. En esta ver­sión exten­di­da hay una parte al final que no se incluye en la primera ver­sión que se pudo leer de este libro y que hace que ese final cam­bie rad­i­cal­mente respec­to a su ante­cesor. Me cen­traré primero en el final común a las dos ver­siones. Y como ya advertí: habrá spoil­ers.

La his­to­ria de esta nov­ela se cen­tra en la típi­ca lucha del bien con­tra el mal; des­de el pun­to en que se nos pre­sen­tan la heroí­na, madre Abi­gail, y el anti­héroe, el archicono­ci­do Ran­dall Flagg, primero se deja ver y luego se hace patente que madre Abi­gail es la envi­a­da a la Tier­ra por parte del ban­do bueno, de Dios, y que Ran­dall Flagg es el envi­a­do a la Tier­ra por parte del ban­do malo, del Dia­blo. Durante la his­to­ria se recurre fre­cuente­mente a pasajes bíbli­cos y se describen suce­sos para­nor­males que automáti­ca­mente son acha­ca­dos al poder sobre­nat­ur­al de Dios, y es por eso por lo que en la ansi­a­da batal­la final es de esper­ar que tan­to el poder del bien como el del mal estén pre­sentes como algo más de lo que los per­son­ajes de la his­to­ria podrían hac­er o siquiera com­pren­der, pero hay un pun­to inter­me­dio entre eso y lo que real­mente sucede en la his­to­ria.

He comen­ta­do muchas veces por aquí que los deus ex machi­na en prin­ci­pio no me gus­tan, y menos si es al final: deno­tan una fal­ta de cre­ativi­dad en ese momen­to por parte del autor, que no sabe bien cómo con­tin­uar con la his­to­ria (o en este caso ter­mi­narla) y se inven­ta un tru­co final, un as deba­jo de la man­ga que nadie conocía ni podía pre­de­cir, para que mági­ca­mente ocur­ra ese algo ines­per­a­do y salve la situación… de la for­ma que sea da igual, pero que la salve a fin de cuen­tas.

Y sí, aquí ten­emos un deus ex machi­na de man­u­al. Aten­ción, spoil­er: tan­to camino recor­ri­do con los super­vivientes del virus para que al final no sir­va de nada; se sal­va momen­tánea­mente a la parte del mun­do que todavía sigue viva, la Zona Libre de Boul­der puede seguir existien­do y amplián­dose… pero al final ese méri­to lo con­sigue un error de Ran­dall Flagg, la mano de Dios… o una mez­cla de ambas, sin que ninguno de los per­son­ajes a los que hemos acom­paña­do durante tan larga trav­es­ía ten­ga voz ni voto. Algo suma­mente ines­per­a­do y que pien­so que podría haberse solu­ciona­do de múlti­ples for­mas que podrían haber agrada­do más a los lec­tores.

Y ya que hago ref­er­en­cia a un final alter­na­ti­vo que se me ocur­rió, que esper­a­ba, pero que no sucedió, lo comen­taré por si a alguien le intere­sa. En cier­to modo se puede con­sid­er­ar spoil­er, porque leyen­do esto ya sabéis que eso no ocur­rió… pero bueno, depende de lo sus­cep­ti­ble de quien lea estas líneas puede seguir avan­zan­do o deten­erse en este pun­to. Imag­i­nar que la lucha entre el bien y el mal no iba a estar en el final y que ni Dios ni el Dia­blo iban a ten­er algo que ver sería mucho imag­i­nar, así que eso lo di por hecho; lo que tam­bién di por hecho es que los per­son­ajes que todavía sigu­iesen vivos al final jugarían un papel más impor­tante, lo que imag­iné es que como lógi­ca­mente per­son­ajes humanos no serían capaces de vencer al Dia­blo, o ni siquiera a un demo­nio poderoso aunque no fuera el mis­mo Dia­blo, alguien (o var­ios) del ban­do de los buenos serían poseí­dos por Dios en ese final y con­seguirían con la ayu­da sobre­nat­ur­al que le ofre­cería plan­tar batal­la a Ran­dall Flagg… ganarla o no no lo sé, en eso ya ni pen­sé porque me daba un poco igual.

En cuan­to al final tras el final que se añade en esta ver­sión (que no final alter­na­ti­vo ya que sólo es un breve capí­tu­lo tras el final de siem­pre) he de decir que me gustó, aunque lo con­sidero una met­e­du­ra de pata y un engaño para quienes leyeron la primera ver­sión de este libro… porque lo cam­bia todo. Aten­ción, spoil­er: tras ese final, en el que todo parece indicar que Ran­dall Flagg muere (aunque no se dice explíci­ta­mente) en esta últi­ma ver­sión se añade un capí­tu­lo en el que Ran­dall Flagg aparece en otro pun­to dis­tin­to del mun­do jun­to a unos aborí­genes que ni le entien­den ni saben quién es, pero él ya está pro­ponién­dose seguir sem­bran­do el caos allá por donde pase, como se vio al prin­ci­pio del libro. Es decir: son unas cuan­tas líneas de tex­to tras el autén­ti­co final pero que cam­bia por com­ple­to la his­to­ria; con el primer final que­da la duda, no se sabe si Flagg está muer­to o no y puede enten­der­se que el ban­do del bien ganó al del mal… con estas líneas finales aña­di­das quedan despe­jadas las dudas y que­da patente que el mal siem­pre prevalece.

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2 comentarios

  1. Ten­go una bol­sa reple­ta de nov­e­las de Stephen King que me regalaron. Como no me leeré toda la bib­li­ografía de King (es un autor que me lla­ma, pero no lo sufi­ciente como para leérme­lo todo sien­do tan pro­lí­fi­co), sim­ple­mente me apañaré con lo que ya ten­go en casa. No ten­go este libro, así que difí­cil­mente lo leeré.
    ¡Salu­dos!

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    • Yo sí pre­tendo leérme­lo todo… pero lle­vará su tiem­po. 😛 Si son edi­ciones vie­jas lo mis­mo lo tienes pero con el nom­bre que se le dio orig­i­nal­mente en español: La dan­za de la muerte. ¡Un saludín!

      responder

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