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[43/52] Cómo mola entrenar por sitios así…

28-X-2013

[43/52] Cómo mola entrenar por sitios así…

¡Y otra sem­ana en la que escri­bo el resumen sem­anal el lunes! Al final le voy a coger gus­to… Esta sem­ana ha sido genial en cuan­to a entre­namien­to se refiere. Y la bás­cu­la tam­bién me dio bue­nas noti­cias, así que no me puedo que­jar para nada.

En cuan­to a la foto de la sem­ana, antes de que se me olvide que la de la sem­ana pasa­da no la comen­té, es uno de los típi­cos para­jes que puedes encon­trarte por esta zona cuan­do decides aban­donar el cómo­do asfal­to y aden­trarte en la mon­taña. Cues­ta lle­gar, cues­ta subir, algo menos bajar, pero la dosis de oxígeno y rela­jación que obtienes no tiene parangón.

Mi reto en run­ning sigue avan­zan­do, sin prisa pero sin pausa. Además esta sem­ana empecé con la téc­ni­ca de car­rera tipo bare­foot, la cual me ha deja­do real­mente impre­sion­a­do, y he nota­do una mejoría tremen­da. He pasa­do de sufrir en cada entre­namien­to a dis­fru­tar de ellos y, lo más impor­tante, al ter­mi­nar. Todo esto lo con­taré más detal­lada­mente más ade­lante, cuan­do ten­ga una opinión más fun­da­da, dejan­do más tiem­po para analizar­lo todo bien; además que tam­poco es el obje­ti­vo del resumen sem­anal. Para resumir: mis hue­sos han deja­do de pedirme clemen­cia en cada zan­ca­da.

El sába­do pasé por el camino donde empecé a pro­barme en car­rera. Has­ta entonces sólo había hecho cam­i­natas, mi físi­co y mi for­ma físi­ca dis­ta­ban un mun­do de lo que hoy día es, busqué un sitio ais­la­do y comencé a dar mis primeros trotes… y por qué no, a engan­charme. Des­de ese día no he para­do. Verme en el mis­mo sitio, meses después, con unos cuan­tos kilos menos, y sin la lengua fuera cual per­ril­lo en pleno agos­to con cer­ca de 40ºC… pues eso, que mola un hue­vo.

La bás­cu­la me ha dado otra ale­gría y cada vez estoy más cer­ca de mi próx­i­ma cifra redon­da, tenien­do cada vez más mús­cu­lo y menos grasa. La grasa abdom­i­nal va desa­pare­cien­do poco a poco, aunque es la que más cues­ta, y cada vez me sien­to mejor, porque no me gus­ta nada verme esa bol­sa mar­su­pi­al en el abdomen, donde deberían apare­cer unos lus­trosos abdom­i­nales, infini­ta­mente más estéti­cos que eso. ¡Lo con­seguiré!

Y nada che, que estoy super moti­va­do. Pese a mi per­se­ver­an­cia nat­ur­al, lo que más me jodía era madru­gar para pasar­lo mal cor­rien­do, machacarme los hue­sos, y después estar toda la mañana con dolores. ¡Y parece que eso es his­to­ria! Estoy con­ven­ci­do porque no soy el úni­co que ha exper­i­men­ta­do esa mejoría tras cam­biar la for­ma de cor­rer. Antes lle­ga­ba la mañana y salía a cor­rer, sin más; aho­ra lle­ga la noche y ten­go ganas de acostarme para que amanez­ca cuan­to antes y poder salir a cor­rer. Cam­bia el asun­to, ¿eh?

¡La sem­ana que viene más!

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