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Reseña: Tienes hasta las 10, de Francisco Castro

26-IX-2016

Tienes hasta las 10, de Francisco Castro

Tie­nes has­ta las 10, de

Pági­nas: 352 ISBN: 9788483658963 

Com­prar: papel ebook Edi­to­rial: SUMA ficha del libro

Sinopsis

«Anto­nio no daba cré­di­to al correo elec­tró­ni­co que aca­ba­ba de lle­gar­le… Era de su padre, falle­ci­do el día ante­rior.»

Así comien­za Tie­nes has­ta las 10, una emo­cio­nan­te his­to­ria de intri­ga y sus­pen­se en la que Fran­cis­co Cas­tro cons­tru­ye una tra­ma que con­tie­ne, a su vez, muchas his­to­rias dife­ren­tes. A tra­vés de correos elec­tró­ni­cos, car­tas y otros tipos de pis­tas mis­te­rio­sas y sor­pren­den­tes, el pro­pio padre del pro­ta­go­nis­ta des­pués de muer­to, o alguien que se hace pasar por él, va a for­zar­lo a inves­ti­gar un suce­so terri­ble del pasa­do que aún no ha sido resuel­to.

Libros mis­te­rio­sos, ven­gan­za des­de el más allá, his­to­rias de amor que deben per­ma­ne­cer ocul­tas, todo un con­jun­to de tra­mas en una nove­la que reco­rre no sólo la his­to­ria recien­te de Espa­ña y Gali­cia, sino tam­bién los cora­zo­nes de los aman­tes que lo son de ver­dad.

Opinión

Como pue­de leer­se en la sinop­sis, la ver­da­de­ra his­to­ria da comien­zo cuan­do Toni reci­be un correo elec­tró­ni­co cuyo remi­ten­te es su padre… que aca­ba de venir de ente­rrar­lo. Lógi­ca­men­te su padre no pue­de estar envian­do ese correo elec­tró­ni­co, pero le pro­po­ne un jue­go al que ambos juga­ban cuan­do Toni, el per­so­na­je pro­ta­go­nis­ta de la his­to­ria, era peque­ño: ir siguien­do las pis­tas que su padre iba deján­do­le para des­cu­brir el camino para lle­gar al «teso­ro» final; como en los libros clá­si­cos de aven­tu­ras.

Con esta pre­mi­sa, y con lo que me gus­tan a mí las nove­las de este tipo, las expec­ta­ti­vas se me dis­pa­ra­ron y sabía que tenía que leer­lo como fue­ra. Lo de las expec­ta­ti­vas altas… ese pro­ble­ma que hace que muchos libros bue­nos pero que no sobre­sa­len ten­gas la sen­sa­ción de que son un poco peor de lo que son… o que en otros casos, como pasa con este libro, al ver­se cum­pli­das, ten­gas una sen­sa­ción de haber dis­fru­ta­do ple­na­men­te duran­te la lec­tu­ra del mis­mo. ¡Qué buen fin de sema­na he pasa­do!

Duran­te unos cuan­tos capí­tu­los, en los que Toni inves­ti­ga el pasa­do de su padre, nos va guian­do por un peque­ño resu­men sobre lo que suce­dió en la ciu­dad de Vigo duran­te la épo­ca de la dic­ta­du­ra fran­quis­ta, sobre cómo su padre, bajo el ano­ni­ma­to que le pro­por­cio­na­ban unas siglas pero jugán­do­se el pues­to… y qui­zá tam­bién algo más, se atre­vía a con­de­nar las bru­ta­li­da­des que se come­tie­ron cuan­do otros ni siquie­ra se lo plan­tea­ban. Duran­te estas retros­pec­cio­nes, y dada la situa­ción en la épo­ca, es inevi­ta­ble que se toquen cier­tos temas polí­ti­cos que lógi­ca­men­te tenían que ver mucho con la vida del direc­tor de un perió­di­co… y con la de todos los espa­ño­les, pero ése es tema apar­te. Hay en estas par­tes espe­cial­men­te una crí­ti­ca bas­tan­te dura sobre la lige­re­za con la que podían ase­si­nar a alguien sim­ple­men­te por pen­sar dife­ren­te. Ade­más de esa eta­pa sobre su padre, que Toni no cono­cía del todo, tam­bién se encuen­tra con otra que, en ese caso, des­co­no­cía total­men­te. Y que le lle­van a pen­sar que qui­zá su padre no era la per­so­na que él creía que era…

La his­to­ria tam­bién tie­ne una rela­ción amo­ro­sa. Aun­que no sue­lo des­ta­car este tipo de momen­tos, ya que en las nove­las que sue­lo leer, como en ésta, las rela­cio­nes román­ti­cas o sexua­les no son la base sino algo que suce­de sin más duran­te el trans­cur­so de la vida de los per­so­na­jes, con­si­de­ro que los encuen­tros amo­ro­sos entre los per­so­na­jes están muy bien narra­dos y des­cri­tos; esos momen­tos no lle­gan a ser exce­si­va­men­te lar­gos pero sí inten­sos, des­cri­bien­do a ambos per­so­na­jes de tal for­ma que pare­ce que estés vién­do­los. Creo que, en este caso, esos per­so­na­jes estan­do en una rela­ción, tenien­do en cuen­ta que el obje­ti­vo de la inves­ti­ga­ción con­for­me va trans­cu­rrien­do la his­to­ria pasa a ser común, tie­ne mucho más que apor­tar a la his­to­ria que si la bús­que­da y reso­lu­ción del autor tras el mis­te­rio­so correo elec­tró­ni­co y la vida ocul­ta de Anto­nio Correa corrie­se sola­men­te a car­go de una per­so­na.

Las diver­sas inves­ti­ga­cio­nes van lle­ván­do­le a Toni a libros que tie­ne su padre en diver­sas estan­te­rías, y bus­can­do pis­tas entre los clá­si­cos de Ste­ven­son: La isla del teso­ro (1883) y El extra­ño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886); o Vein­te mil leguas de via­je sub­ma­rino (Jules Ver­ne, 1869): la nove­la por exce­len­cia que pone a Gali­cia en el mapa, espe­cial­men­te al pue­blo de Cesan­tes. Éste es un libro con una inten­sa bús­que­da en el que el «cofre» tam­bién es de made­ra, como en los libros de aven­tu­ras clá­si­cos, pero que el teso­ro no es oro sino cho­co­la­ti­nas. Qué ganas de comer cho­co­la­te me entró mien­tras leía.

Si me tuvie­ra que que­dar con un capí­tu­lo, sería con el 49; es un monó­lo­go men­tal que me ha alu­ci­na­do. En él van toman­do for­ma de repen­te las ideas que sur­gen de las inves­ti­ga­cio­nes que han ido rea­li­zán­do­se; se refle­xio­na, se atan cabos suel­tos, se vuel­ve a infor­ma­cio­nes que se han ido dan­do de pasa­da en la his­to­ria y que aho­ra vuel­ven a sur­gir de repen­te, des­de pen­sa­mien­tos arbi­tra­rios for­man­do una espe­cie de llu­via de ideas, que ayu­da a colo­car las pie­zas del puz­le para que el lec­tor pue­da saber, jun­to con Toni y sus inves­ti­ga­cio­nes, quién se escon­de tras ese correo elec­tró­ni­co y qué es lo que su padre, Anto­nio Correa, que­ría hacer­le saber a tra­vés del mis­mo jue­go al que juga­ban cuan­do Toni era peque­ño.

Esta nove­la está car­ga­da de intri­ga y de vuel­tas de tuer­ca (y quie­nes me leéis asi­dua­men­te sabéis cómo me gus­ta esto…): cuan­do crees que están enca­mi­nán­do­se las cosas hacia un sitio: ¡zas!, nue­va pis­ta que te lle­va a otro sitio dife­ren­te y ya no tie­nes ni idea de qué será lo pró­xi­mo que suce­da. En cuan­to al desen­la­ce he de reco­no­cer que, a tra­vés de las pis­tas que van apa­re­cien­do pen­sé: ¡ay! ¿no será…? Y sí: fue. Y me encan­tó, por­que es un final muy a la altu­ra de ese bri­llan­te comien­zo. Y la for­ma en que el autor nos va guian­do hacia ese final que, una par­te de él sí me espe­ré pero otra no, de ver­dad, es exqui­si­ta.

Este libro, para alguien como yo: un galle­go naci­do en Valen­cia, es estu­pen­do. Es un reco­rri­do por las calles de Vigo y La Coru­ña a tra­vés de his­to­rias, de momen­tos y de libros. Me lo he pasa­do pipa leyén­do­lo.

Características

La nove­la da comien­zo in medias res con la muer­te de Anto­nio Correa (direc­tor de un perió­di­co de Vigo) que, duran­te los pri­me­ros capí­tu­los, la voz narra­do­ra se encar­ga de pre­sen­tar; la his­to­ria está narra­da en pri­me­ra per­so­na por Toni, el hijo del falle­ci­do. El libro está com­pues­to de 56 capí­tu­los y todos ellos gene­ral­men­te son bas­tan­te bre­ves. La ambien­ta­ción de esta nove­la está situa­da en Gali­cia; al prin­ci­pio, duran­te el fune­ral de Anto­nio Correa, en Vigo; des­pués, duran­te el trans­cur­so de la vida de Toni, en La Coru­ña; y por últi­mo, duran­te las inves­ti­ga­cio­nes, vuel­ve a reco­rrer con fre­cuen­cia las calles de Vigo. La his­to­ria está con­ta­da en el pre­sen­te, y las inves­ti­ga­cio­nes son de igual for­ma en el pre­sen­te, pero a tra­vés de recor­tes de perió­di­cos y pis­tas que Toni va encon­tran­do el autor con­si­gue hacer retros­pec­cio­nes nor­mal­men­te hacia el año 1972 con­tán­do­nos lo que pasa­ba y cómo se vivía en el Vigo de la épo­ca de la dic­ta­du­ra fran­quis­ta.

Personajes

El per­so­na­je abso­lu­to de esta nove­la es Anto­nio Correa, que como ya dije: es el direc­tor del perió­di­co de Vigo que ya falle­ció; de hecho, si no es por la inves­ti­ga­ción que va lle­van­do a momen­tos del pasa­do, ni siquie­ra podría­mos saber cómo fue en vida, pero debi­do al jue­go de pis­tas que se trae con su hijo pode­mos saber mucho más de él inclu­so que si toda­vía estu­vie­se vivo.

El per­so­na­je pro­ta­go­nis­ta del libro es Toni, el hijo y narra­dor de la his­to­ria: un chi­co que qui­zá en acto de rebel­día hacia su madre Isa­bel, que se lle­van ambos un tan­to regu­lar, optó por otra pro­fe­sión que no era la que se espe­ra­ba de él (aun­que qui­zá no por­que no le agra­da­ra ésta) y se inde­pen­di­zó muy rápi­do para mon­tar su pro­pia edi­to­rial. Allí, su com­pa­ñe­ra de tra­ba­jo y para él aun­que sea tam­bién algo más, es Celia, que en cuan­to se ente­ra de la his­to­ria que se trae Toni entre manos con la inves­ti­ga­ción no duda en echar­le una mano…

No pue­do deta­llar mucho más sobre los per­so­na­jes por­que debi­do a las vuel­tas de tuer­ca que tie­ne la his­to­ria estos per­so­na­jes se tor­nan impre­de­ci­bles en más de una oca­sión, cam­bian­do los roles y ya no tenien­do por segu­ro nada más apar­te de que el muer­to sigue muer­to y de que Toni no tie­ne ni idea de qué está pasan­do. Y esa sen­sa­ción me encan­ta.

Pros y contras

Mi pro es para la intri­ga y ten­sión que el autor da a la his­to­ria. Me engan­chó un mon­tón su lec­tu­ra; y siem­pre fina­li­za los capí­tu­los, aun­que sean bre­ves, en una par­te impor­tan­tí­si­ma: ha reci­bi­do nue­va pis­ta, la que seguía no que­da del todo cla­ra o no saben hacia dón­de tirar. Siem­pre que­dan ganas de seguir leyen­do, ¡inclu­so al lle­gar a la últi­ma pági­na! Para mi rit­mo de lec­tu­ra no pue­do decir que he leí­do este libro: ¡lo he devo­ra­do! Y he dor­mi­do muy poco, todo sea dicho.

Y mi con­tra va para la pare­ja de Toni y Celia (su com­pa­ñe­ra de tra­ba­jo); des­de el ini­cio, antes de saber por dón­de iba a ir la his­to­ria, y pese a haber­los ship­pea­do bien pron­to, ya sabía que las cosas para ellos (para su no-rela­ción, vaya) no iban a salir bien pero en el fon­do que­ría que sí salie­ran bien por­que me pare­cían una pare­ja­za. Y hubie­ra podi­do haber un final feliz, al esti­lo Dis­ney, de: fue­ron feli­ces y comie­ron per­di­ces… pero dado lo suce­di­do hacia el final, de cómo son las cosas en la vida real, tie­ne sen­ti­do (aun­que no quie­ra) que sea así, por­que la vida no es siem­pre jus­ta y tie­ne momen­tos que no espe­ra­mos y que no salen como que­re­mos. Así que entien­do que sea así, pero hubie­ra pre­fe­ri­do ver a la pare­ji­ta feliz. 

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2 comentarios

  1. Leyen­do tu rese­ña me han entra­do ganas de leer el libro, tie­ne muy bue­na pin­ta.
    Besos

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    • Gus­tán­do­te como sé que te gus­tan las nove­las de intri­ga creo que ésta pue­de gus­tar­te mucho. Aun­que hacia las últi­mas pági­nas del libro pre­sen­tí una par­te del final está muy bien lle­va­do y todo car­ga­do de mis­te­rio has­ta los capí­tu­los 49 (mi favo­ri­to) y 50, don­de ya se van hilan­do las pis­tas y se va vien­do hacia dón­de nos va a lle­var el final. ¡Espe­ro que te gus­te si te ani­mas a leer­lo! 😀

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